LA PAZ SE ALEJA: CUIDADO...
Roberto F. Salazar-Córdova Economista Hoy, en los mercados, aparece un respiro —baja el petróleo, suben las bolsas, el cobre se afirma y se habla de retomar negociaciones incluso con tránsito activo por Ormuz—, pero todo sigue incierto: la demanda proyecta contracción y el sistema no tiene ancla clara; en ese contexto, la pregunta es: ¿la paz se aleja, o se acerca? El alto al fuego fue una pausa condicionada que al fallar Ormuz pasó a presión, y ahí está la sorpresa, porque el punto central deja de ser más poder y pasa a ser más sentido. Por ello, frente a la incertidumbre de la ruta de los políticos y de los mercados que van y vienen, suben y bajan: en la Red Santa Cruz nos jugamos por el liderazgo y claridad del Papa, León XIV, quien por formación, por valores y por la oración, podría ser la fuerza de Dios para poner en vereda espiritual el liderazgo militar de Donald Trump. El cuidado de la casa común requiere a Trump y León abriendo el diálogo entre sí y entre todos. ORACIÓN Y DIÁLOGO EN TIEMPO DE BLOQUEO “Peace / Cristiandad” lo plantea desde el inicio. La pregunta central no es solo cómo se administra un conflicto, sino si existe una salida real. Esa salida no se construye únicamente con instrumentos de poder. Requiere sentido. Requiere orientación. Requiere una base que sostenga lo humano cuando lo político se tensiona. En ese plano aparece el Vaticano como estado y su líder: León XIV. Su voz no compite en poder. Ordena en sentido. Llama a la paz desde una dimensión que no depende de la correlación de fuerzas, sino de la dignidad de la vida y del valor de cada persona. Desde ese lugar, la posición es clara. Nos jugamos por el Papa. Por un tema de valores. Eso no implica oposición a Donald Trump. Implica otra cosa. Implica reconocer que, en un escenario de presión sostenida, también quienes toman decisiones enfrentan carga, tensión y desgaste. Por eso, la invitación no es confrontar. La invitación es abrir. Abrir Diálogo. Sostener oración. Con los pies en la tierra. El Camino es la Paz Gracias al Papa León XIV y a su liderazgo que ordena la cancha, surge una luz: caen el petróleo, suben las bolsas globales, el dólar retrocede y el cobre se recupera, mientras reaparecen señales de diálogo entre Estados Unidos e Irán incluso con tránsito activo por Ormuz; todo esto ocurre en un contexto aún incierto —con contracción proyectada de la demanda energética— pero abre una ventana concreta donde el sentido empieza a preceder a la fuerza. ABANDONANDO LA INCERTIDUMBRE Los artículos recientes de ADN@+ —“Trump suma puntos”, “Irán pierde puntos” e “Irán vs Trump: ¿Paz?”— permiten entender el contexto en que esta invitación se vuelve necesaria. El alto al fuego no se sostuvo porque dependía de condiciones operativas que no se consolidaron. Ormuz era el pivote. Al fallar, la pausa perdió base. La trayectoria lo muestra: una prior de 34% para sostener una pausa de 14 días, una caída a 9–10% cuando falla el canal operativo, y luego una zona donde la discusión deja de ser probabilística y pasa a ser estructural. Sin verificación observable, el sistema no tiene cómo sostener continuidad. Eso explica el paso siguiente. La negociación avanza, se acerca, y se detiene en lo esencial. En paralelo, Donald Trump activa un bloqueo marítimo. La pausa deja de ordenar y pasa a presionar. El lenguaje cambia. Ya no describe tregua. Describe presión sostenida. Ese era el estado del fin de semana, pero con la intervención quirúrgica de León XIV: diálogo abierto, presión activa, esperanza de ir a un equilibrio sin cierre. El conflicto sigue su curso. Estados Unidos mantiene capacidad y ritmo. Irán resiste y prolonga. Arabia Saudita equilibra en alta exposición. Daniel Noboa se alinea y asume esa posición en un entorno exigente. Todo eso es real. Pero no agota la respuesta. El punto ya no es si el alto al fuego dura. El punto es qué sostiene a las personas cuando la tregua desaparece. Ahí aparece la oración. Ahí aparece el diálogo, el Vaticano. Quizá también el descanso. Porque cuando el sistema se endurece, la salida no viene solo de aumentar la presión. Puede venir de elevar el sentido. Esa es la invitación. Adelante siempre. Roberto F. Salazar-Córdova Economista San Miguel protege al Papa.

