RIESGO EN RETROCESO Y URKU EN AVANCE
Riesgo País en Ecuador (1986–2066), Historia del EMBI, Dinámica de Convergencia Andina y Arquitectura de Inversión de 40 Años basada en Tierra (URKU – Sierra|ANDES) Roberto F. Salazar-Córdova, Economista Abstract Este documento desarrolla un análisis completo de cuarenta años hacia atrás (1986–2026) y una proyección de cuarenta años hacia adelante (2026–2066) del riesgo país en Ecuador, utilizando el EMBI como variable central de observación, medición y transmisión hacia la economía real. Durante el período histórico, el EMBI ecuatoriano registra máximos superiores a tres mil puntos básicos en 2009 y 2020, asociados a eventos de ruptura financiera, y niveles cercanos a cuatrocientos puntos básicos en 2026, luego de una compresión significativa desde aproximadamente mil novecientos puntos básicos en 2025. Este ajuste implica una reducción de alrededor de mil quinientos puntos básicos en un período corto, reflejando cambios simultáneos en liquidez, acceso a financiamiento y percepción de solvencia. En el contexto regional de los denominados Estados Unidos Andinos —Panamá, Venezuela, Colombia, Ecuador, Bolivia, Chile y Argentina— la mediana estructural del riesgo se ubica entre doscientos y doscientos cincuenta puntos básicos, lo que define una brecha de ciento cincuenta a doscientos puntos básicos para Ecuador, equivalente a una diferencia de uno coma cinco a dos puntos porcentuales en el costo del capital. La evolución del EMBI muestra además una transformación desde un indicador centrado en deuda externa hacia un sistema que incorpora deuda en moneda local, liquidez global y, más recientemente, factores ambientales, sociales y de gobernanza. Esta ampliación permite integrar dimensiones de economía real en la medición del riesgo, abriendo espacio a modelos de inversión basados en activos físicos de largo plazo. En este marco, Chile y Panamá se consolidan como economías de referencia, con procesos avanzados de liberalización e institucionalidad, mientras Ecuador y Argentina se ubican en trayectorias de convergencia, y Bolivia y Venezuela presentan estructuras de mayor desajuste. URKU, estructurado desde Chile, canaliza capital global hacia este proceso de convergencia. Sierra|ANDES, con horizonte de cuarenta años y piloto inicial desde Ecuador, organiza la inversión sobre el factor tierra, integrando producción, agua, carbono y territorio en flujos económicos de largo plazo que exceden los marcos tradicionales de ESG. 1. Marco general: ochenta años como unidad de análisis económico El presente análisis se construye sobre una lógica temporal de ochenta años, dividida en dos bloques simétricos: cuarenta años de evidencia histórica y cuarenta años de proyección. Este enfoque permite identificar no solo niveles de riesgo, sino trayectorias, entendidas como procesos continuos de ajuste donde el tiempo cumple un rol determinante en la formación del valor. El EMBI se utiliza como variable central porque sintetiza en un solo indicador la percepción global de riesgo, incorporando información sobre probabilidad de incumplimiento, liquidez de mercado y estabilidad institucional. 2. Etapa implícita del riesgo (1986–1993): ausencia de medición y restricción estructural En el período previo a la formalización del EMBI, Ecuador opera bajo condiciones de alta inestabilidad macroeconómica. El riesgo país no cuenta con una medición estandarizada, pero se expresa de manera concreta en: tasas de interés elevadas acceso restringido a financiamiento externo dependencia de organismos multilaterales La ausencia de una métrica homogénea implica que el riesgo existe, pero no puede ser comparado ni transado de forma sistemática. 3. Formalización del EMBI (1989–1999): el riesgo se transforma en precio Con la introducción del EMBI, el riesgo país se convierte en una variable observable y comparable. El indicador mide la diferencia de rendimiento entre bonos soberanos de economías emergentes y bonos del Tesoro de Estados Unidos, que actúan como referencia base. Cada cien puntos básicos equivalen aproximadamente a un punto porcentual adicional en el costo del financiamiento. Este cambio transforma el riesgo en una variable operativa, directamente incorporada en decisiones de inversión. 4. Dolarización (2000–2005): el riesgo como determinante del sistema La dolarización elimina el riesgo cambiario y traslada el ajuste hacia la credibilidad fiscal y el acceso a financiamiento. El EMBI pasa a definir el costo del capital de manera directa, condicionando tanto el financiamiento público como privado. Desde este punto, el riesgo país deja de ser un indicador y se convierte en una variable estructurante de la economía. 5. Ciclos del EMBI en Ecuador (2005–2026): datos y dinámica El comportamiento del EMBI en Ecuador muestra ciclos claramente definidos: Entre 2005 y 2007, el indicador se ubica entre cuatrocientos y ochocientos puntos básicos, reflejando acceso parcial a mercados. En 2008–2009, alcanza máximos superiores a tres mil puntos básicos, en un contexto de default y crisis financiera global. Entre 2010 y 2014, desciende nuevamente a rangos de quinientos a ochocientos puntos básicos, en una fase de reinserción. En 2015–2016, sube a niveles entre mil doscientos y mil quinientos puntos básicos, asociado a un shock en los ingresos externos. Entre 2017 y 2019, retorna a niveles de seiscientos a ochocientos puntos básicos. En 2020, vuelve a registrar máximos superiores a tres mil puntos básicos debido a la pandemia. Entre 2021 y 2024, se mantiene en un rango alto y volátil, entre mil doscientos y dos mil doscientos puntos básicos. Finalmente, entre 2025 y 2026, se observa una caída desde aproximadamente mil novecientos a cuatrocientos puntos básicos, una compresión de alrededor de mil quinientos puntos básicos. La dinámica muestra que los cambios en liquidez y percepción de riesgo generan ajustes rápidos en el indicador. 6. Evolución del EMBI como sistema ampliado El EMBI evoluciona en tres dimensiones principales: Primero, como indicador de deuda externa. Luego, incorpora deuda en moneda local, ampliando su alcance hacia mercados domésticos. Posteriormente, integra factores ambientales, sociales y de gobernanza, conectando el riesgo financiero con la economía real. Esta evolución permite que el indicador refleje no solo condiciones financieras, sino también la sostenibilidad de los modelos económicos. 7. Comparación regional: estructura del bloque andino ampliado En la actualidad, la región presenta tres niveles diferenciados: Chile y Panamá operan como economías consolidadas, con spreads entre aproximadamente ciento veinte y doscientos puntos básicos, acceso continuo a financiamiento y desarrollo institucional avanzado. Ecuador y Argentina se ubican en una fase de convergencia, con reducciones significativas en sus niveles de riesgo y procesos de ajuste hacia esquemas económicos basados en la oferta. Bolivia y Venezuela presentan niveles de riesgo más elevados, asociados a restricciones estructurales en su acceso a financiamiento. La mediana estructural del bloque se ubica entre doscientos y doscientos cincuenta puntos básicos 8. Brecha de Ecuador: magnitud y significado económico Ecuador, con aproximadamente cuatrocientos puntos básicos, presenta una brecha de ciento cincuenta a doscientos puntos básicos respecto de la mediana regional. Esta diferencia se traduce en un mayor costo del capital de uno coma cinco a dos puntos porcentuales. La consecuencia directa es una menor valorización de activos en comparación con economías de menor riesgo. 9. Transmisión del EMBI: del riesgo financiero al valor económico La relación entre EMBI y valor se da a través de la tasa de descuento. Una reducción en la tasa implica un aumento no lineal en el valor presente de los flujos futuros. En horizontes de largo plazo, una reducción de dos puntos porcentuales puede generar incrementos significativos en la valorización de activos. Este ajuste ocurre primero en mercados financieros y luego en activos reales. 10. Evidencia empírica reciente Las emisiones soberanas muestran relaciones de demanda superiores a cuatro veces la oferta, lo que refleja un aumento en liquidez y una mejora en la percepción de riesgo. Las tasas de financiamiento también muestran reducciones consistentes con la caída del EMBI. 11. Dinámica regional: convergencia y desajuste Ecuador y Argentina muestran trayectorias de convergencia, con reducciones sostenidas en sus spreads y mejoras en acceso a financiamiento. Bolivia y Venezuela mantienen niveles elevados de riesgo, aunque con procesos de ajuste en curso. Chile y Panamá se mantienen como referencia de estabilidad. 12. Ecuador como país pivote La posición intermedia de Ecuador le permite actuar como punto de transición entre economías consolidadas y economías en ajuste. Esto lo convierte en un receptor natural de capital en búsqueda de diferenciales de retorno. 13. Arquitectura del capital: rol de Chile El capital global se origina en mercados desarrollados, se estructura en plataformas con estabilidad institucional como Chile, y se canaliza hacia economías con mayor prima de riesgo en la región. Chile actúa como nodo de organización financiera. 14. URKU como mecanismo de canalización URKU permite capturar la diferencia entre niveles actuales y niveles convergentes de riesgo, organizando la inversión en función de esta transición. 15. Sierra|ANDES: inversión a 40 años basada en tierra Sierra|ANDES introduce una lógica de inversión de largo plazo basada en el factor tierra, integrando: producción agua carbono biodiversidad Este modelo transforma activos físicos en flujos económicos, integrando economía real y medición financiera. Su horizonte de cuarenta años se alinea con la dinámica de convergencia del riesgo. 16. Prognosis 2026–2066 La trayectoria esperada muestra una convergencia del EMBI ecuatoriano hacia niveles entre ciento cincuenta y doscientos cincuenta puntos básicos. Esto implica una reducción adicional en el costo del capital y un aumento progresivo del valor de los activos. Conclusión El análisis de cuarenta años evidencia que el riesgo país es una variable dinámica que evoluciona en función de condiciones financieras y estructurales. Ecuador se encuentra en una fase de convergencia, con una brecha definida respecto de la mediana regional. La evolución del EMBI permite integrar economía real en la medición del riesgo, lo que abre espacio para modelos de inversión basados en activos físicos. URKU y Sierra|ANDES se insertan en esta lógica, organizando capital y territorio en un horizonte de largo plazo. Cierre El análisis histórico explica la trayectoria del riesgo. La proyección define su convergencia. Chile y Panamá representan estabilidad. Ecuador y Argentina avanzan en convergencia. Bolivia y Venezuela ajustan. El capital global se estructura en Chile. URKU lo canaliza. Sierra|ANDES lo organiza todo sobre la tierra en un horizonte de cuarenta años.

