
Un 1ro de Mayo Sostenible
- ROBERTO SALAZAR CORDOVA

- hace 2 horas
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1 de mayo
Trabajando para festejar el trabajo y crear trabajo
El primero de mayo: memoria y sentido
El primero de mayo es, en todo el mundo, una jornada que invita a reconocer el valor del trabajo y su lugar en la vida de las personas y las sociedades. Es un día de encuentro, de memoria y de reflexión sobre cómo se generan oportunidades. En muchos contextos, esa reflexión ha estado marcada por tensiones propias de la vida económica, donde el trabajo se observa desde diferencias entre actores. En Quito, en estos días, esa misma fecha adquiere un tono distinto, más orientado a la construcción y a la integración.

Llegada a Quito: una trayectoria que se proyecta
Llegamos a este primero de mayo cerrando la Misión P.A.C.E.S., después de días de trabajo en territorio, con comunidades, empresas, equipos técnicos e inversionistas. Llegamos caminando una trayectoria que comienza con la fundación de Hexagon Group en 2003 y su operación desde 2004, una trayectoria amplia, con miles de trabajos en distintos ámbitos de la economía, las políticas públicas, la sostenibilidad y la estructuración de inversiones. Esa experiencia se proyecta hoy en el Proyecto Sierra|ANDES desde 2021, con el desarrollo de URKU como instrumento que articula territorio, medición y valor. Es un camino sostenido, donde cada etapa ha buscado generar capitalización, elevar la productividad y abrir espacios reales de trabajo. Llegamos, en definitiva, trabajando y haciendo las Paces.
P.A.C.E.S.: integrar para avanzar
La Misión P.A.C.E.S. toma su nombre de cinco dimensiones que estructuran cualquier proceso de desarrollo: política, ambiente, cultura, economía y sociedad. Estas dimensiones conviven permanentemente en la realidad. Cuando se abordan de manera fragmentada, generan fricciones; cuando se integran, permiten ordenar procesos complejos y abrir caminos. La misión en Quito ha sido una forma concreta de integrar estas dimensiones en torno a un proyecto en marcha, con actores reales y una proyección clara.
Factores productivos ampliados
Sobre esta base, la economía se comprende a partir de sus factores fundamentales: tierra, capital y trabajo. Sierra|ANDES los integra y, al mismo tiempo, incorpora dos dimensiones que permiten que estos factores se potencien: la tecnología y la capacidad empresarial. La tierra se reconoce como un activo vivo, que en los Andes se expresa en el páramo, un ecosistema que almacena carbono, regula el agua y sostiene biodiversidad y vida comunitaria. El capital se organiza para acompañar ese activo, a través de la Red Santa Cruz, que canaliza inversión hacia el territorio. El trabajo se activa cuando ambos encuentran coherencia, abriendo múltiples actividades y oportunidades. La tecnología permite medir, ordenar y dar trazabilidad, mientras que la capacidad empresarial, desarrollada a través de la Red Santa Cruz mediante CSP Inc. TECH (Cross-Sector Partnerships, Incorporated Technologies), articula actores, organiza procesos y proyecta el modelo hacia nuevas escalas.
URKU: el territorio que se reconoce
URKU, desarrollado desde 2021, permite representar el valor del territorio en una forma medible y verificable. Traduce en unidades concretas aquello que el páramo ya hace de manera natural: conservar carbono, regular agua y sostener biodiversidad. Funciona dentro de la plataforma Urku-Pay en un entorno cerrado, donde participan quienes forman parte del proceso, lo que permite consolidar el sistema con orden y consistencia antes de su expansión. Así se construye una secuencia clara que conecta territorio, medición, verificación, certificación e inversión.
La misión en acción: una secuencia completa
La misión en Quito siguió una secuencia precisa que permitió integrar lo trabajado en los últimos años con la realidad territorial.
Se iniciaron reuniones bilaterales entre los socios del proyecto en Ecuador, con foco en el piloto Kayambi, donde se alinearon visiones entre comunidad, empresa y estructuradores. Luego se desarrolló el taller del directorio presidencial, con la participación de la gerente de la administradora, el presidente de Red Santa Cruz, el apoderado de El Ordeño y delegados del Pueblo Kayambi, integrando la mirada estratégica, técnica y territorial y revisando los avances del proyecto.
A continuación, se realizó el trabajo de campo en el páramo Kayambi, donde el Pueblo Kayambi actuó como anfitrión con apoyo logístico de El Ordeño y la participación de Red Santa Cruz. En esta jornada se visitaron predios específicos en los que se desarrollarán mediciones de afectación de carbono, distinguiendo zonas intervenidas y no intervenidas, integrando observación en terreno con estudios satelitales previos. Este trabajo permitió vincular directamente el modelo técnico con la realidad física del territorio, incorporando además testimonios que dan cuenta del proceso desde la experiencia local.
Posteriormente, se llevó a cabo el segundo Diálogo Hexagonal de escalabilidad, como parte de una serie de cinco encuentros, en el que participaron actores de distintos ámbitos para proyectar el crecimiento del modelo y preparar la siguiente fase de desarrollo. Este espacio permitió integrar perspectivas y consolidar una visión compartida sobre el proceso.
Finalmente, la misión continuó con una fase de articulación posterior mediante reuniones bilaterales con pueblos fraternos de la Sierra, la Costa, la Amazonía y las Islas del Ecuador, así como con actores de Perú, Colombia, Chile, y en proyección hacia Bolivia, Argentina, Panamá y Venezuela. Este proceso posiciona al piloto Kayambi como un punto de partida dentro de una red territorial más amplia.
Una red que se articula
El proyecto se organiza como una red territorial en construcción. Chile actúa como plataforma de articulación institucional y financiera, Ecuador como territorio piloto, Colombia y Perú como eje del Pacífico andino, Panamá como punto de conexión, y Venezuela, Bolivia y Argentina como espacios transandinos hacia el oriente. Cada territorio aporta desde su propia identidad, construyendo una geografía económica integrada.
El sentido del 1 de mayo
En este contexto, el primero de mayo se vive desde una lógica de integración. El trabajo se celebra cuando genera condiciones para más trabajo, cuando el territorio se fortalece, cuando la inversión se organiza y cuando la tecnología y la capacidad empresarial permiten escalar. Hacer las Paces adquiere aquí un sentido concreto: integrar, articular y construir.
Conclusión: una secuencia en movimiento
El cierre de la Misión P.A.C.E.S. en Quito coincide con esta fecha y permite comprender una secuencia que se vuelve tangible: tierra, capital, trabajo, tecnología y empresa se integran para generar productividad y abrir oportunidades. En esa integración se encuentra una forma concreta de desarrollo que transforma conservación en valor y trabajo en futuro.
Adelante siempre.




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