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Dios en la Naturaleza: Baruc...

hace 11 minutos
4 min de lectura

SBN: Soluciones Basadas en la Naturaleza


Roberto F. Salazar-Córdova

Septiembre, 2026


SBN: De Baruc a la Fecha y más...


Cuando murió Spinoza, en 1677, el mundo tenía aproximadamente 0,6 mil millones de habitantes. En 1950 éramos 2,5 mil millones; en 1970, 3,7 mil millones; en 1990, 5,3 mil millones; en 2010, 7,0 mil millones; hacia 2030 seremos aproximadamente 8,5 mil millones y en 2050 cerca de 9,7 mil millones.


La población es el primer dato de esta cuenta: una misma Naturaleza distribuida entre más personas significa menos Naturaleza por persona.



¿Por qué Spinoza?


¿Por qué Spinoza? Porque hace casi 350 años formuló una idea que hoy la economía ambiental empieza a medir: Dios en la Naturaleza como potencia que produce y reproduce vida, Natura naturans. El ser humano forma parte de esa Naturaleza y depende de su capacidad de regenerarse.


La Filosofía de las SBN


Mientras nuestra demanda permaneció dentro de esa capacidad vivimos esencialmente de su renta; cuando la superamos, comenzamos también a consumir su capital. Las Soluciones Basadas en la Naturaleza recuperan así una intuición profundamente spinoziana: preservar y aumentar la potencia de la Naturaleza para que pueda seguir produciendo Naturaleza.


Hay un punto de quiebre. Hasta comienzos de los años setenta, la demanda agregada de la humanidad todavía cabía aproximadamente dentro de la capacidad anual de regeneración de la Tierra. Alrededor de 1970-1973 alcanzamos ese límite. Desde entonces comenzamos a consumir la renta que la Naturaleza produce cada año y también parte del capital natural que permite producirla.


La historia tiene así dos tiempos. Desde Spinoza hasta 1970, una población creciente comparte una Naturaleza cuya capacidad global de regeneración todavía alcanza para reponer la demanda humana. Después de 1970 crece el denominador —personas— mientras comienza a reducirse también el numerador —capital natural—.


SBN en USD constantes per cápita al día


Podemos llevar esa historia a una sola unidad: USD constantes de 2025 por persona por día. Tomando las valoraciones mundiales de servicios ecosistémicos de Costanza como ancla y haciendo una retropolación conservadora, estimamos aproximadamente US$1.800 en 1677; US$400 en 1950; US$220 en 1970; US$120 en 1990; US$80 en 2010 y US$50 hacia 2030.


La cifra de Spinoza es deliberadamente prudente: mantiene la dotación natural global estimada para 1950 y simplemente la distribuye entre una población mucho menor, sin asignarle valor adicional por el mejor estado ecológico del planeta preindustrial.


La Base Documental


La evidencia moderna permite observar después la pérdida directamente. Costanza y colaboradores estimaron servicios ecosistémicos globales por unos US$145 billones anuales en 1997 y US$125 billones en 2011, a precios comparables. La Naturaleza por persona cae entonces por dos razones simultáneas: somos más y disponemos de menos capital natural.


La cuenta económica puede expresarse sencillamente:


Dotación natural - costo directo de pérdida - costo indirecto de la pérdida+ regeneración vía tecnología


Se resta la Naturaleza perdida, se resta el costo adicional de sustituir sus servicios y se suma aquello que conseguimos regenerar. Todo se expresa a precios constantes y se divide por personas y días. Así sabemos cuánto recibe realmente cada generación.


Aquí Spinoza se vuelve contemporáneo.


Su Natura naturans es la Naturaleza como potencia productora: agua que circula, biodiversidad que reproduce vida, bosques que regulan y suelos que regeneran. Durante siglos vivimos de ese flujo. Cuando nuestra demanda superó su capacidad anual de regeneración comenzamos también a gastar el activo que lo producía.


La economía actual muestra que la pendiente puede cambiar. UNEP estima unos US$7,3 billones anuales de flujos financieros perjudiciales para la Naturaleza frente a apenas US$220 mil millones destinados a Soluciones Basadas en la Naturaleza. Alcanzar los US$571 mil millones necesarios hacia 2030 requiere US$351 mil millones adicionales: apenas alrededor del 5% de los actuales flujos negativos. El capital existe. El desafío es cambiarle el signo.


SBN: Valen Oro


Eso hacen las Soluciones Basadas en la Naturaleza: recuperar capacidad regenerativa para volver a vivir de la renta natural y comenzar a reconstruir el capital que la produce. Hacia 2050, los escenarios publicados muestran que el valor de los servicios ecosistémicos puede continuar cayendo o aumentar sustancialmente bajo una transición regenerativa. El futuro deja de ser una extrapolación y se convierte en una decisión.


Red Santa Cruz: Nuestro ABC


ABC identifica el activo: Agua, Biodiversidad y Carbono. PACES incorpora sus dimensiones Política, Ambiental, Cultural, Económica y Social. Son quince relaciones que el Diálogo Hexagonal convierte en acuerdos; ciencia y tecnología permiten medirlos y verificarlos; el capital permite financiarlos. La Naturaleza primero. El carbono después.


La pregunta hacia 2050 es concreta: ¿cuántos USD constantes de Naturaleza por persona por día dejaremos a la siguiente generación?


En tiempos de Spinoza, Dios en la Naturaleza dominaba nuestra cuenta. Hacia 1970 alcanzamos el límite de su regeneración anual. Desde entonces comenzamos a gastar también el capital.


Hoy podemos hacer religión desde la economía regenerativa y ganar dinero y paz.


Spinoza llamó Natura naturans a esa potencia de la Naturaleza para seguir produciendo Naturaleza.


Las Soluciones Basadas en la Naturaleza permiten que nuestra fe en la razón humana vuelva a crecer junto a la naturaleza de Dios.


Dios en la Naturaleza juega primero. Nosotros decidimos cuánto de esa primera jugada dejamos a quienes vienen después.

 
 
 

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