top of page

FONDOS DE FONDO?


La ingeniería institucional como fundamento de los proyectos de largo plazo



Roberto F. Salazar-Córdova

Economista – Investigador

Presidente, AFI Red Santa Cruz, Chile

CEO, Hexagon Group LATAM–UK Global



Introducción


Toda inversión de fondo comienza con una pregunta que rara vez aparece en los modelos financieros: ¿cuál es la estructura institucional adecuada para sostener el proyecto durante varias décadas?


La literatura económica ha dedicado mucho más esfuerzo al análisis de mercados, incentivos y financiamiento que al diseño de las organizaciones.


Musawir, Serra, Zwikael y Ali (2017) demostraron, mediante un análisis empírico de 333 proyectos, que la gobernanza del proyecto influye de manera significativa sobre la realización de beneficios y el éxito del proyecto.


El esqueleto para muchos es hueso; sin embargo no sirve de nada tener un mercado carnoso si no se ha estructurado las pilares que permiten que los recursos produzcan resultados permanentes.



Cuando una iniciativa pretende transformar territorios, atraer inversionistas internacionales, proteger propiedad intelectual, incorporar comunidades y proyectarse durante cuarenta años, la simplicidad deja de ser el objetivo principal.


El objetivo pasa a ser la estabilidad.


La ingeniería institucional consiste precisamente en diseñar esa estabilidad.



El problema principal


Todo proyecto enfrenta una tensión entre simplicidad y sostenibilidad. La simplificación reduce costos de coordinación, mientras que la sostenibilidad incorpora restricciones ambientales, sociales, económicas e institucionales que incrementan la complejidad del sistema (Ashby, 1956; Baccarini, 1996; Silvius y Schipper, 2022).


  • La simplicidad reduce costos iniciales, facilita la comprensión y acelera la puesta en marcha.

  • La sostenibilidad exige separar funciones, distribuir responsabilidades, proteger activos, reducir conflictos de interés y permitir que nuevas personas se incorporen sin alterar el funcionamiento del conjunto.


La ingeniería institucional busca el punto de equilibrio entre ambos objetivos.



La pregunta correcta deja de ser cuántos documentos existen y pasa a ser si cada institución cumple una función específica.


Las instituciones como factor de producción


La teoría económica clásica identificó inicialmente tres factores de producción: tierra, trabajo y capital.


Posteriormente incorporó tecnología, conocimiento, innovación y capital humano.


La Nueva Economía Institucional ha demostrado que las instituciones también generan productividad.



  • Ronald Coase explicó que las organizaciones existen porque reducen los costos de transacción.

  • Douglass North mostró que las instituciones disminuyen la incertidumbre al establecer reglas estables.

  • Oliver Williamson desarrolló la teoría de las estructuras de gobernanza para asignar eficientemente funciones y riesgos.

  • Elinor Ostrom demostró que comunidades complejas pueden administrar recursos comunes durante generaciones cuando existen reglas claras y mecanismos de coordinación adecuados.



Desde esta perspectiva, la estructura institucional deja de ser un gasto administrativo para convertirse en una inversión productiva.


Una buena estructura reduce litigios, mejora la confianza, facilita el financiamiento, disminuye riesgos y puede aumentar al doble o triple algunos indicadores de signaling sobre el valor económico de un proyecto.


Una estructura de gobernanza definida reduce el costo del financiamiento, fortalece la confianza de inversionistas y acreedores y aumenta el valor económico de las organizaciones. Un análisis de 11.197 empresas del Reino Unido encontró una relación positiva entre gobernanza y desempeño; otro estudio identificó que las empresas con gobernanza sólida presentan 3,4 veces más flujo de caja disponible para remunerar a inversionistas y acreedores y una resiliencia operativa superior al doble respecto de empresas con gobernanza débil (Grant Thornton, 2015).
Una estructura de gobernanza definida reduce el costo del financiamiento, fortalece la confianza de inversionistas y acreedores y aumenta el valor económico de las organizaciones. Un análisis de 11.197 empresas del Reino Unido encontró una relación positiva entre gobernanza y desempeño; otro estudio identificó que las empresas con gobernanza sólida presentan 3,4 veces más flujo de caja disponible para remunerar a inversionistas y acreedores y una resiliencia operativa superior al doble respecto de empresas con gobernanza débil (Grant Thornton, 2015).

Ingeniería institucional


La ingeniería institucional aplica principios de organización al diseño de personas jurídicas, contratos, órganos de gobierno, mecanismos de decisión y sistemas de control.


Su propósito consiste en lograr que cada institución haga aquello para lo cual fue creada.


Cuando una sola entidad intenta simultáneamente captar inversiones, administrar patrimonios, ejecutar operaciones, contratar personal, desarrollar tecnología y representar comunidades, aparecen conflictos de funciones.



En cambio, cuando cada organización desarrolla una tarea especializada, aumenta la eficiencia del conjunto.



Este principio es equivalente al utilizado en ingeniería estructural: una construcción estable distribuye las cargas entre elementos especializados.


Las organizaciones hechas para durar también: pueden resistir terremotos corporativos.


Separación de funciones


En proyectos de inversión de largo plazo pueden distinguirse, al menos, cinco funciones diferentes que deben estructurarse en forma separada pero armónica:


I. La primera corresponde al ente de desarrollo científico y tecnológico del proyecto.


II. La segunda consiste en el espacio capaz de administrar inversiones y relacionarse con los inversionistas.


III. La tercera es la capa institucional que reúne los recursos aportados por distintos participantes mediante vehículos especializados de inversión.


IV. La cuarta es la empresa que ejecuta las actividades productivas y comerciales.


V. La quinta es la estructura que representa a los beneficiarios territoriales.


Cada función responde a riesgos diferentes, posee obligaciones distintas y requiere capacidades legales específicas.



Integrarlas completamente dentro de una única entidad puede simplificar la constitución inicial, aunque también concentra responsabilidades y dificulta el crecimiento sostenible a futuro.


La separación institucional permite que cada organización evolucione conforme a su especialidad.


Soluciones Basadas en la Naturaleza


Los proyectos territoriales poseen horizontes temporales muy distintos a los emprendimientos tradicionales.


En inversiones ambientales, los programas comunitarios, la restauración de ecosistemas, la innovación tecnológica y el desarrollo de mercados de activos ambientales, los plazos pueden extenderse durante varias décadas.


En ese contexto, la continuidad institucional adquiere mayor importancia que la rapidez inicial.


  • Los liderazgos cambian.

  • Los gobiernos rotan.

  • Los mercados evolucionan.

  • Las tecnologías mutan.


La institución permanece.


Por ello, las organizaciones diseñadas para horizontes de largo plazo requieren reglas capaces de tener una cabeza, dos brazos y dos manos, para sobrevivir a varias generaciones de grupos de interés con sus propios tiempos y administradores.



Empresas familiares y continuidad


Las empresas familiares representan una parte significativa de la economía mundial.


Diversos estudios muestran que una proporción importante no supera la transición hacia la segunda generación y que un porcentaje aún menor alcanza la tercera.


Sin estructura inter-generacionalmente blindada, solo el 30% de las empresas familiares lograrán la transición hacia la segunda generación, 12–15% alcanzará la tercera generación y alrededor de 3% permanecerá bajo control familiar en la cuarta generación (Poza, 2014; Family Business Institute; STEP Project Global Consortium–KPMG, 2025).



La principal causa rara vez corresponde a problemas técnicos.


Generalmente se relaciona con estructuras insuficientemente definidas para ordenar la sucesión, distribuir responsabilidades y preservar la visión de largo plazo.


Cuando un proyecto nace con vocación multigeneracional, la continuidad deja de depender exclusivamente de las personas y comienza a descansar sobre instituciones sólidas.



Las familias transmiten valores.

Las instituciones transmiten reglas.

Ambas dimensiones resultan complementarias.


Patrimonio y riesgo


Uno de los principios más importantes de la ingeniería institucional consiste en separar patrimonios con funciones distintas.


A. Los activos destinados a inversión pueden administrarse mediante vehículos especializados.


B. Las operaciones productivas pueden desarrollarse mediante sociedades operativas.


C. La propiedad intelectual puede permanecer en sus titulares originales y utilizarse mediante licencias.


La administración profesional requiere instituciones de fondo, de modo que pueda ejercerse como liderazgo trascendente, creando entidades arraigadas en la verdad, la vida y el trabajo, que es cómo los pueblos han entendido centenariamente el ABC arriba simplificado.



Esta separación es natural en los Andes: nos permite aislar riesgos de gobernanza, facilitar auditorías sociales, mejorar la transparencia comunitaria y, en conjunto, fortalecer la confianza de inversionistas y comunidades.


Confianza institucional


La confianza constituye uno de los activos más valiosos.



Los cuerpos instituidos traen paz a la tarea de generar estados financieros, modelos de negocio y rentabilidades esperadas que se comparten con verdad durante el camino de vida de una causa de impacto.


Los inversores de impacto observan la calidad de la gobernanza. Una estructura clara transmite disciplina. Una estructura especializada transmite profesionalismo. Una estructura coherente transmite permanencia.



En proyectos complejos, la confianza suele construirse más a partir de la calidad institucional que de las proyecciones financieras.


Flexibilidad sobre bases sólidas


Una estructura institucional robusta no significa rigidez. Significa disponer de reglas suficientemente claras para permitir que el proyecto evolucione sin perder coherencia.


Un proyecto que no se ha diseñado psra mantener la comunicación a largo plazo puede ser inviable, por más bueno que sea.
Un proyecto que no se ha diseñado psra mantener la comunicación a largo plazo puede ser inviable, por más bueno que sea.

Durante la vida a muy largo plazo:

  • Nuevos inversionistas pueden incorporarse.

  • Nuevos proyectos pueden desarrollarse.

  • Nuevas tecnologías pueden integrarse.

  • Nuevos territorios pueden sumarse.


La ingeniería institucional desarrolla la capacidad de adaptación que brinda estabilidad y flexibilidad para ensamblar objetivos contrapuestos y convertir grupos humanos en aliados complementarios.



Conclusiones


  • Los grandes proyectos no se sostienen únicamente mediante capital. Se sostienen mediante instituciones.

  • La ingeniería institucional representa el proceso mediante el cual las ideas se transforman en organizaciones capaces de perdurar, atraer confianza y generar impacto durante décadas.

  • La experiencia de la Nueva Economía Institucional confirma que las reglas importan, las organizaciones importan y la calidad de la gobernanza importa.

  • Cuando el horizonte temporal se mide en generaciones y el propósito consiste en crear valor económico, social y ambiental de manera simultánea, la estructura deja de ser un aspecto secundario.


Recomendaciones


Gestionar la complejidad, hoy por hoy, se convierte en uno de los principales activos de un proyecto.


Diseñar instituciones sólidas exige mayor esfuerzo inicial, pero como ocurre en toda obra de ingeniería, ese esfuerzo constituye una inversión destinada a proporcionar estabilidad, confianza y capacidad de crecimiento a largo plazo.


Referencias


Coase, R. H. (1937). The Nature of the Firm. Economica, 4(16), 386–405.

Coase, R. H. (1960). The Problem of Social Cost. Journal of Law and Economics, 3, 1–44.

North, D. C. (1990). Institutions, Institutional Change and Economic Performance. Cambridge University Press.

Williamson, O. E. (1985). The Economic Institutions of Capitalism. Free Press.

Williamson, O. E. (2000). The New Institutional Economics: Taking Stock, Looking Ahead. Journal of Economic Literature, 38(3), 595–613.

Ostrom, E. (1990). Governing the Commons. Cambridge University Press.

Jensen, M. C., & Meckling, W. H. (1976). Theory of the Firm: Managerial Behavior, Agency Costs and Ownership Structure. Journal of Financial Economics, 3(4), 305–360.

Hansmann, H. (1996). The Ownership of Enterprise. Harvard University Press.

Chandler, A. D. (1962). Strategy and Structure. MIT Press.

Drucker, P. F. (1993). Post-Capitalist Society. Harper Business.


Dedicado a los Padres y Madres de todos, todos...
Dedicado a los Padres y Madres de todos, todos...

 
 
 

Comentarios


bottom of page