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LOS SANTOS INOCENTES


Hoy es el día de los Santos Inocentes


Ora et labora, urbi et orbi, per saecula saeculorum


Roberto F. Salazar-Córdova

Economista



Resumen


Este artículo desarrolla una lectura extensa del Día de los Santos Inocentes como criterio económico, social y político aplicado a la vida infantil en los EEUU Andinos. El foco se sitúa en evitar las muertes y daños evitables asociados a fallas acumuladas de liderazgo estatal y de coordinación social. El análisis integra cifras comparativas de desnutrición crónica infantil, calculadas mediante promedios ponderados por población, y las vincula con infraestructura, producción, ingreso y salud primaria. La tesis central sostiene que la protección efectiva de la vida infantil se logra cuando sociedades libres organizan trabajo, acuerdos y responsabilidades compartidas, orientadas a servir mejor y ser más sanas en el tiempo.


Introducción: Santos Inocentes como criterio de red.


Enfocarse en los Santos Inocentes implica desplazar la atención desde la conmemoración simbólica hacia la responsabilidad práctica frente a las muertes infantiles evitables. En contextos contemporáneos, muchas de las formas de morir en la infancia no responden a causas inevitables, sino a deficiencias persistentes en agua, saneamiento, conectividad, producción de alimentos, ingreso del hogar y acceso continuo a salud primaria. Estas deficiencias se acumulan cuando los sistemas públicos no logran coordinarse y cuando las sociedades delegan completamente su responsabilidad en estructuras estatales fragmentadas.

La memoria de los Santos Inocentes adquiere sentido cuando se convierte en trabajo organizado. Orar fija el sentido de la acción. Trabajar traduce ese sentido en resultados observables. El principio ora et labora se vuelve, así, una regla de organización social y económica.


ORACIÓN


Te agradecemos, Señor Dios, por la Red de líderes con vocación al servicio, que ordena trabajo y produce pan cada día para las familias, cuida tierra, agua e infraestructura con continuidad y método, conecta campo y ciudad, empresa y comunidad, Estado e inversión, actúa para cuidar la vida de los santos inocentes y sirve para crecer hoy, mañana y siempre, per saecula saeculorum.


Marco territorial: los EEUU Andinos


Los EEUU Andinos comprenden Panamá, Venezuela, Colombia, Ecuador, Perú, Bolivia, Chile y Argentina. En conjunto reúnen cerca de 240 millones de habitantes. La población menor de cinco años representa alrededor del 8% del total. Este grupo concentra los mayores retornos sociales y económicos de la inversión pública y privada, como ha sido documentado de manera consistente por www.adnplus.co.uk y por la literatura de economía del desarrollo.

La desnutrición crónica infantil se utiliza como indicador sintético del funcionamiento de los sistemas económicos y territoriales. No mide únicamente alimentación insuficiente. Resume condiciones de agua, saneamiento, salud, ingreso y estabilidad productiva a lo largo del tiempo.


Metodología y fuentes


Las comparaciones que se presentan utilizan promedios ponderados por población infantil menor de cinco años. Las fuentes principales corresponden a informes consolidados de Hexagon Group Lat-Am|UK-Global y del Banco Mundial, complementadas con estadísticas nacionales entre 2019 y 2023. En el caso de Venezuela, donde las mediciones introducen mayor dispersión, los resultados se presentan como rangos explícitos.


Comparación global por subregiones


A escala global, la desnutrición crónica infantil muestra patrones diferenciados. En África Subsahariana, los promedios ponderados se sitúan entre 30% y 32%. En Asia Meridional alcanzan rangos de 31% a 33%. En Oriente Medio y Norte de África se ubican entre 17% y 19%. En América Latina y el Caribe el promedio ponderado se sitúa entre 18% y 20%. En Asia Oriental y Pacífico oscila entre 11% y 13%. En Europa y Asia Central se mantiene entre 6% y 8%. Estas cifras corresponden a estimaciones regionales consolidadas publicadas por UNICEF y el Banco Mundial para la última década.

La comparación muestra que las diferencias entre subregiones no responden a factores culturales abstractos, sino a combinaciones observables de infraestructura básica, organización productiva y continuidad de servicios públicos.


Posición de los EEUU Andinos


Dentro de este marco comparativo, el bloque de los EEUU Andinos presenta un promedio ponderado de desnutrición crónica infantil cercano a 13%–15%. Al excluir a Venezuela, el promedio converge hacia un rango de 11%–13%. Esta posición sitúa al bloque por debajo del promedio de América Latina y el Caribe, cercano a Asia Oriental y Pacífico y por encima de Europa y Asia Central.

El dato no describe una condición estructural inmodificable. Describe una posición intermedia que refleja tanto avances como brechas pendientes. La convergencia hacia rangos inferiores al 10% aparece como un objetivo alcanzable en horizontes de mediano plazo, siempre que se activen las palancas correctas.


Infraestructura y muertes evitables


La evidencia empírica muestra relaciones estables entre infraestructura básica y resultados en nutrición infantil. El acceso a agua segura se asocia a reducciones de la desnutrición crónica infantil del orden de seis a nueve puntos porcentuales en horizontes de veinticuatro a treinta y seis meses. El acceso a saneamiento se asocia a reducciones de cinco a siete puntos. La conectividad mediante caminos rurales reduce pérdidas de alimentos entre quince y veinte por ciento. La disponibilidad de electricidad y de cadena de frío reduce pérdidas entre veinticinco y treinta por ciento. Estos resultados han sido documentados de forma consistente por el Banco Mundial, UNICEF y la Red Santa Cruz de Inversionistas de Impacto.

Las muertes infantiles asociadas a desnutrición y enfermedades prevenibles se concentran allí donde estas infraestructuras no operan de manera continua. En este sentido, la falta de infraestructura no es una carencia técnica aislada. Es una forma indirecta de exposición de la vida infantil a riesgos evitables.


Producción, ingreso y primeros mil días


La nutrición infantil mejora cuando el ingreso del hogar se sostiene en el tiempo y cuando los servicios básicos operan sin interrupciones. Programas de compras públicas a productores locales se asocian a aumentos de ingresos rurales entre diez y veinte por ciento y a reducciones de la desnutrición crónica infantil entre tres y cinco puntos en plazos de veinticuatro a treinta y seis meses. El acceso al empleo femenino acompañado de servicios de cuidado infantil se asocia a reducciones de cuatro a seis puntos en la prevalencia de desnutrición crónica.

La inversión durante los primeros mil días de vida presenta retornos económicos estimados entre siete y dieciséis dólares por cada dólar invertido, según evidencia consolidada en economía del desarrollo y análisis del Banco Mundial. Estos retornos se expresan en mayor productividad futura, menor carga sanitaria y mayor capacidad de aprendizaje.


Liderazgo, acuerdos y sociedades libres


Enfocarse en los Santos Inocentes implica reconocer que las muertes evitables en la infancia no se reducen únicamente mediante políticas sectoriales aisladas. Se reducen cuando las sociedades libres construyen diálogos y acuerdos que permiten coordinar responsabilidades más allá del aparato estatal. Las fallas de liderazgo estatal se vuelven letales cuando no existen mecanismos sociales y económicos que compensen la fragmentación institucional.

Los resultados observables aparecen cuando las funciones se coordinan. Los hogares producen y cuidan. Las comunidades organizan. Las empresas compran y transforman. El Estado asegura servicios. Los inversionistas financian infraestructura. En este marco, hogares, familias, comunidades, Estado, empresas e inversionistas, en torno a Cristo, ordenan trabajo, infraestructura y oportunidades para cuidar la vida de los santos inocentes.


Conclusión: trabajar para servir mejor y ser más sanos


Santos Inocentes fija un criterio de acción económica y social. Enfocarse en ellos significa evitar las muertes que ocurren por fallas humanas acumuladas y asumir la responsabilidad de corregirlas mediante trabajo organizado, acuerdos verificables y coordinación sostenida. Orar orienta el sentido. Trabajar permite hacerse cargo de la realidad. Servir mejor conduce a sociedades más sanas.

En ese marco, ora et labora, urbi et orbi, per saecula saeculorum resume una práctica continua orientada a proteger la vida infantil en el tiempo, no como consigna, sino como forma concreta de organización social.

 
 
 

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