Chile 2025: Esperanza Electoral desde los Modelos Estructurales Institucionales
- ROBERTO SALAZAR CORDOVA
- 11 jun
- 4 Min. de lectura
Autor:
Roberto Salazar-Córdova
Presidente,
Red Santa Cruz de Inversores de Impacto
Resumen
Este documento aplica el modelo general de políticas de Persson y Tabellini (MIT, 2000) para predecir el resultado de las elecciones presidenciales chilenas de 2025. En un contexto de presidencialismo con representación proporcional (PR), fragmentación partidaria y crisis de institucionalidad, el modelo sugiere que los liderazgos personalistas, con discursos de orden y claridad simbólica, tienen ventaja estructural. Las tendencias de encuestas actuales refuerzan esta predicción. A partir de este análisis, se anticipa un escenario de primera vuelta dominado por José Antonio Kast, con dos posibles configuraciones distintas dependiendo de quién gane la primaria de la izquierda: Carolina Tohá o Jeannette Jara. Además, se incorpora un análisis complementario sobre el efecto emocional y electoral de la reciente no clasificación de Chile al Mundial de fútbol, considerando su impacto simbólico en las decisiones de voto bajo el enfoque estructural propuesto.
1. Introducción
Las elecciones de 2025 en Chile marcan un punto de inflexión para su sistema político y económico. En los últimos diez años, Chile ha transitado desde una institucionalidad excepcionalmente estable hacia un escenario de alta fragmentación y desconfianza ciudadana. Este trabajo propone una lectura estructural del proceso electoral, utilizando el modelo de economía política institucional de Persson y Tabellini para anticipar resultados electorales.
2. Marco Teórico: El Modelo de Persson y Tabellini
El modelo establece que sistemas presidencialistas con representación proporcional tienden a generar:
Fragmentación partidaria.
Incentivos al clientelismo y gasto público de corto plazo.
Personalización del liderazgo.
Reformas estructurales inconsistentes.
Este entorno premia a los candidatos que logran representar orden, identidad fuerte y promesas directas, más que coaliciones programáticas amplias. En escenarios de baja rendición de cuentas colectivas, se facilita la emergencia de figuras que maximizan votos mediante visibilidad y narrativa clara.
3. Diagnóstico Político de Chile (2015–2025)
Fin del sistema binominal y adopción de PR puro (2015).
Descomposición del sistema de partidos tradicional.
Emergencia de liderazgos personalistas.
Gasto público reactivo (bonos, subsidios, retiros).
Procesos constitucionales inconclusos.
El entorno actual es funcionalmente consistente con las predicciones del modelo: debilitamiento institucional, presión por redistribución sin capacidad de acuerdo y volatilidad electoral. Las encuestas actuales muestran una convergencia hacia estos equilibrios.
Un hito reciente que ilustra esta convergencia es la imagen difundida el 11 de junio de 2025, en la que se observa al alcalde Rodolfo Carter oficializando su respaldo a José Antonio Kast, rodeado de otros dirigentes republicanos. La foto, tomada en una reunión formal del Partido Republicano bajo el lema "Reconstruir Chile: nuestro país y la esperanza", refuerza la percepción de unidad, disciplina comunicacional y narrativa fuerte por parte de Kast.
4. Escenario 1: Primarias ganadas por Carolina Tohá
Proyección de primera vuelta:
José Antonio Kast: 27%
Carolina Tohá: 22%
Evelyn Matthei: 16%
Johannes Kaiser: 10%
Marco Enríquez-Ominami: 6%
Franco Parisi: 5%
Otros: 14%
Segunda vuelta (Kast vs. Tohá):
Kast: 52%
Tohá: 48%
Análisis: Tohá representa moderación, pero carece de narrativa polarizante. Matthei pierde fuerza, pero su electorado puede migrar hacia Kast. Tohá logra captar votos de centroizquierda e institucionalismo, pero no genera suficiente movilización popular.
5. Escenario 2: Primarias ganadas por Jeannette Jara
Proyección de primera vuelta:
José Antonio Kast: 28%
Jeannette Jara: 21%
Evelyn Matthei: 17%
Johannes Kaiser: 10%
Marco Enríquez-Ominami: 6%
Franco Parisi: 5%
Otros: 13%
Segunda vuelta (Kast vs. Jara):
Kast: 55%
Jara: 45%
Análisis: Jara concentra voto popular y joven, pero su identificación con el Partido Comunista refuerza temores que benefician a Kast. Matthei sube levemente porque su electorado reacciona con mayor intensidad frente a una izquierda radicalizada, pero sigue sin posibilidades de pasar a segunda vuelta. Kast se fortalece al polarizar con Jara.
6. ¿Matthei como la nueva Lavín?
Conclusión: Bajo el Modelo de Persson y Tabellini (MIT, 2000), para Matthei, el resultado de la primaria de izquierda no cambia su destino. En ambos escenarios, su techo no le permite alcanzar el balotaje. Kast pasa en cualquier configuración, pero se beneficia más si compite contra Jara.
7. Impacto del factor emocional: la no clasificación de Chile al Mundial
La reciente no clasificación de Chile al Mundial de fútbol ha generado una mezcla de frustración, tristeza y desapego institucional entre la ciudadanía. Desde el punto de vista de la economía política, esto puede intensificar la demanda por liderazgos que ofrezcan orden, orgullo nacional y respuestas categóricas.
El modelo de Persson y Tabellini sugiere que en contextos de alta emocionalidad negativa, los votantes tienden a castigar a los incumbentes, a las figuras que representan continuidad tecnocrática o institucional, y a preferir líderes con narrativas simbólicas fuertes. Esto puede afectar directamente a candidaturas como la de Tohá, más asociadas al aparato institucional y a la gestión racional. Por el contrario, fortalece opciones como la de Kast, quien ya ha posicionado su campaña en términos de recuperar "el espíritu nacional".
Jara podría beneficiarse en parte si logra canalizar ese malestar como demanda de justicia e inclusión, pero también enfrenta riesgo de ser percibida como parte del sistema ideológico que ha generado polarización. En cualquier caso, el efecto agregado de la eliminación mundialista puede actuar como catalizador de una campaña más emocional, lo que según el modelo estructural favorece al liderazgo con mayor claridad simbólica: Kast.
En términos cuantitativos, este evento podría implicar un desplazamiento aproximado de un punto porcentual desde las candidaturas asociadas al gobierno hacia las candidaturas de oposición de derecha. Es decir, Kast podría sumar un punto adicional (por ejemplo, de 27% a 28% o de 28% a 29%) y tanto Tohá como Jara podrían retroceder uno (de 22% a 21% o de 21% a 20%). Matthei podría también absorber parte del voto moderado reactivo, subiendo marginalmente. Aunque el orden del escenario no se altera, la consolidación simbólica de Kast se ve reforzada por esta coyuntura emocional negativa.
8. Conclusión General
El modelo de Persson y Tabellini permite anticipar con notable coherencia los patrones emergentes en la elección chilena. Chile ya no se comporta como una excepción institucional, sino como un caso ejemplar de las lógicas políticas propias del presidencialismo con representación proporcional: fragmentación, personalismo, gasto corto-placista y polarización simbólica. La elección 2025 no será un plebiscito entre izquierda y derecha, sino entre dos formas de liderazgos postinstitucionales: uno basado en orden, otro en institucionalidad o redistribución.
Kast aparece como el ganador estructural más probable, salvo que un shock simbólico profundo reconfigure los incentivos dominantes del electorado.
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