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ESPERANZA

:) Fe, psicología y economía: ¿por qué la esperanza también es infraestructura?



Abstract


En Chile gobierna hace 2 meses un creyente practicante que le ganó las elecciones a un grupo quizá creyente, en el mejor de los casos, pero no practicante en casi todos sus funcionarios.


Hoy, la información de Pulso Ciudadano–Activa muestra un cambio relevante entre agosto de 2025, cuando gobernaban Boric y su equipo, y ahora, mayo de 2026, cuando gobiernan Kast y el suyo propio: bajan los sentimientos morales de inseguridad, angustia, frustración, miedo y tristeza; suben esperanza y optimismo.


Adam Smith, primero moralista y luego economista, publicó en el Londres de 1759 su Teoría de los Sentimientos Morales. Este artículo analiza aquello en el Santiago de Chile actual.


Basados en Smith y otros clásicos que revisaremos, el desplazamiento emocional de Chile bajo gobierno de un moralista (Kast) apuntalado por un gran economista (Quiroz) permite plantear una tesis central: la economía se mueve también por estados psicológicos colectivos, y esos estados son profundamente influenciados por la fe, la confianza, la expectativa y el sentido de propósito.


Introducción: Smith


La Teoría de los Sentimientos Morales es célebre como obra de ética y filosofía. Establece las bases de la naturaleza humana centrándose en la empatía y la figura del "espectador imparcial".


Vía Smith podemos argüir que lo que está pasando en Chile es anterior a Kast y su equipo; va más allá de 2019 y el estallido, y es anterior a 1973 y el pronunciamiento militar. Va incluso más allá de 1810 y el 18 de Septiembre.


La Teoría de los Sentimientos Morales explica cómo los seres humanos juzgamos lo que está bien y lo que está mal sin depender de las leyes del Estado ni del debilitamiento reciente de las instituciones encargadas de los mandamientos religiosos.


Adam Smith plantea que la moral está antes que el estado y las iglesias, pues surge de las interacciones sociales diarias sostenidas a través de los pilares morales permanentes de las sociedades:


La simpatía (Empatía)


Ser "Isla" hizo simpáticos a los Chilenos. Lo siguen siendo porque aún tienen la capacidad humana de ponerse en el lugar del otro; de compartir la alegría o el sufrimiento ajeno de forma natural, y porque las élites de todo tipo hacen de esta conexión emocional la base de toda su moralidad.


La imparcialidad (Expectar Sobrios)


Los chilenos han cultivado un "juez interno" ficticio que crearon en su mente. Son así cuando conducen sus autos en todo su largo y angosto país: imaginando cómo reaccionaría un tercero que es esperado "neutral" ante nuestras acciones al volante. Aprender a manejar y obtener licencia nos ayuda a ser adultos y a evaluar nuestra conducta de manera objetiva y justa.


Tres virtudes principales de Chile


  1. Justicia: Evitar hacer daño a los demás (ha sido y será esencial, en tiempos de Kast, para que la sociedad sobreviva a la crisis política reciente, cuyo mayor exponente es el Frente Amplio).

  2. Beneficencia: Hacer el bien y ayudar activamente a los otros (Chile es aún el mejor ejemplo de "desestatización" instituida de la solidaridad).

  3. Autodominio: Controlar las pasiones propias para actuar correctamente ha sido algo memorable para los chilenos en la ejemplaridad de Prat.


Conexión económica


Smith explicó la psicología humana antes de su refulgurante y posterior obra económica ("La Riqueza de las Naciones"). Sin lo previo no habría riqueza ni nación. Smith explicó, antes, por qué funciona la "mano invisible" del mercado, al demostrar que el interés propio no es egoísmo puro, sino que está auto-regulado por la empatía.


Si una sociedad trabaja sus valores puede ser tan rica como quiera y sienta que debe serlo, por sí y junto a sus vecinos.


Los Vecinos de Smith y Hexagon Group


Desde Smith, Hume, Locke, Ricardo y Quesnay, la economía clásica entendió que el orden económico requiere algo más que precios: requiere confianza, moral pública, propiedad, trabajo, productividad, instituciones y expectativas.


En ese marco, la coherencia del Diálogo Hexagonal con Smith es fundacional. Nació vinculada a Hexagon Group desde su arranque, y hoy se expresa económicamente vía proyectos de servicio como Sierra|ANDES, cuya inversión de impacto y regeneración territorial expresa visualmente una necesidad real: transformar esperanza en organización, capital, proyectos y resultados.


Sostenibilidad vía Fe, Esperanza y Amor


Lo que el Diálogo Hexagonal hace es habilitar acuerdos necesarios para el desarrollo porque convierte fe, diálogo y confianza en una sola estructura, económica, verificable. Dialogar es necesario, aunque por sí solo todavía insuficiente: requiere hacer y ejecutar luego proyectos e inversiones: a escala, con institucionalidad, financiamiento, gobernanza, medición y permanencia.


1. El dato central: Chile pasa del miedo puro a una mezcla de miedo y esperanza


Las encuestas de Mayo muestran dos momentos Chilenos. En agosto de 2025, la emoción dominante frente a la vida era la inseguridad, con 53,6%. Le seguían angustia con 34,9%, frustración con 32,2% y miedo con 29,5%. Las emociones positivas estaban más abajo: esperanza 27,6%, optimismo 26,9%, ilusión 19,9%, alegría 17,3% y solidaridad 10,1%.


En mayo de 2026, la inseguridad sigue primera, pero baja a 44,5%.


La esperanza sube a 33,3% y pasa al segundo lugar.


El optimismo sube a 27,8%. La frustración baja a 25,2%, la angustia a 24,3%, el miedo a 18,8% y la tristeza a 17,7%.


El cambio más importante es psicológico y económico a la vez: la sociedad continúa sintiendo inseguridad, pero ya aparece una base emocional más favorable para construir futuro.


La esperanza supera a la angustia, a la frustración y al miedo. Eso significa que el país todavía percibe riesgo, pero empieza a recuperar capacidad de imaginar su solución.


2. La economía empieza antes del mercado: empieza en la expectativa


La economía clásica entendió que el desarrollo depende del trabajo, la tierra, el capital, la productividad y el comercio. Sin embargo, debajo de todo eso hay una condición previa: la expectativa de que vale la pena actuar.


  • Una persona invierte cuando espera retorno.

  • Una familia ahorra cuando espera estabilidad.

  • Una empresa contrata cuando espera demanda.

  • Una comunidad coopera cuando espera justicia.

  • Un país crece cuando espera futuro.


Por eso la data emocional importa. Una sociedad con miedo consume defensivamente, posterga inversión, evita riesgo y busca protección inmediata.


Una sociedad con esperanza puede ahorrar, invertir, estudiar, asociarse, emprender y cooperar.


La esperanza, cuando se organiza, se transforma en capital social. El capital social, cuando se estructura, se transforma en inversión. La inversión, cuando se mide, se transforma en desarrollo.


3. Smith: moral, confianza y mercado


Adam Smith suele recordarse por la división del trabajo y la riqueza de las naciones, pero su economía está fundada sobre una psicología moral. Como hemos dicho ya, antes de La riqueza de las naciones, Smith escribió La teoría de los sentimientos morales. Para Smith, como vimos en la introducción, la economía necesita simpatía, empatía, confianza, reputación, autocontrol y sentido de justicia.


Esto conecta directamente con la data.


Cuando predominan inseguridad, angustia y miedo, la simpatía social se debilita. Cada actor se protege. El mercado se vuelve más corto, más caro y más desconfiado. Cuando suben esperanza y optimismo, aparece la posibilidad de empatía: cooperación, crédito, comercio, inversión y acuerdos.


Smith nos sigue ayudando hoy a entender que el desarrollo siempre requiere libertad económica, pero sobre todo, también requiere una base moral que haga confiable esa libertad.


Kast y su equipo están proveyendo aquello, pero necesitan refuerzos desde la Sociedad Civil.


4. Hume: creencias, hábitos y estabilidad


Previo a analizar nuestro rol desde la sociedad civil en el Chile de hoy, analicemos a David Hume, quien puso atención en la fuerza de la costumbre, la percepción, la confianza y las pasiones humanas.


Para Hume, la razón sola mueve poco; las pasiones, los hábitos y las creencias tienen enorme poder en la conducta.


Eso se observa en la data actual de Chile. La caída del miedo de 29,5% a 18,8% tiene valor económico porque reduce una pasión paralizante. La subida de esperanza de 27,6% a 33,3% indica una pasión movilizadora.


La economía necesita cálculo, pero el cálculo funciona dentro de estados emocionales.


Cuando una sociedad se acostumbra al miedo, internaliza progresiones hacia un bajo crecimiento. Cuando empieza a acostumbrarse a la esperanza, en cambio, abre espacio para nuevas decisiones.


5. Locke: propiedad, trabajo y confianza institucional


Crear una corporación enfocada en blindar la esperanza tiene asidero también en John Locke, quien vinculó propiedad y trabajo.


La propiedad surge del trabajo aplicado a la naturaleza, pero para que esa propiedad tenga valor económico debe estar protegida por reglas. Sin seguridad jurídica, el esfuerzo se vuelve frágil.


La inseguridad sigue siendo el sentimiento más alto en mayo de 2026: 44,5%. Allí hay que apuntalar.


Aunque la sensación de inseguridad baja respecto de agosto de 2025, continúa siendo el principal problema emocional. Eso muestra que el país todavía requiere reconstruir confianza institucional.


Sin confianza en reglas, contratos, justicia, seguridad y continuidad, la esperanza puede quedar como emoción privada, sin convertirse en inversión pública.


Locke permite decir que el desarrollo requiere esperanza, pero también legalidad. La esperanza abre la voluntad de actuar; la legalidad protege el fruto de la acción. Allí es donde no se puede dejar solos a los políticos: sin mezclarse con ellos, pero sin dejarlos solos. Por el amor de Dios.


6. Quesnay: naturaleza, producción y orden económico


Dios estuvo presente en François Quesnay y los fisiócratas, que vieron en la creación, la tierra y la naturaleza la base de la riqueza.


Su Tableau Économique intentó mostrar cómo circula el producto de lo divino dentro de una sociedad humana.


Aunque su teoría fue superada, su intuición central vuelve hoy con fuerza al pensar en cómo la tierra sigue siendo sagrada: sin naturaleza productiva, agua, suelo, biodiversidad y territorio, la economía pierde base real: pierde ilusión movilizadora.


Aquí la labor de Hexagon Group y Sierra|ANDES tiene sentido. Páramos, agua, carbono, biodiversidad, inversión de impacto y desarrollo territorial son activos económicos reales que además nos tocan el alma. La regeneración natural ya no es solamente ambiental: es infraestructura económica y de fe, esperanza y amor.


Una economía que descuida su base natural destruye su propio balance patrimonial como sociedad.


Quesnay ayuda a entender que el desarrollo futuro vuelve a mirar la tierra, con amor sí, pero convertido en tecnología, medición, finanzas verdes y gobernanza.


7. Ricardo: distribución, renta y conflicto


La esperanza tiene nombre en economía: David Ricardo. El nos mostró que el crecimiento económico genera tensiones distributivas: salarios, beneficios y renta de la tierra que se disputan el excedente, pero nos brindó equivalencias esperanzadoras para lograr el equilibrio a largo plazo.


Su aporte sigue vigente porque todo proyecto de desarrollo enfrenta una pregunta que mueve la esperanza de B hacia A: ¿quién captura el valor?


En Sierra|ANDES, URKU, Hexagon Group y la lógica de inversión de impacto, la pregunta distributiva es central. Si el carbono, el agua, la biodiversidad y el territorio generan valor, ese valor debe organizarse entre comunidades, empresas, inversionistas, instituciones y Estado. Si esa distribución queda mal diseñada, aparece conflicto. Si se estructura con transparencia, puede producir cooperación.


Ricardo permite afirmar con esperanza que el desarrollo necesita inversión, pero también reglas de reparto. Sin distribución legítima, la inversión pierde estabilidad.


8. La fe como tecnología interior de la esperanza


La fe cumple un rol psicológico profundo. Ayuda a transformar miedo en sentido; angustia en paciencia; frustración en perseverancia; tristeza en comunidad... y desesperanza en propósito.


La fe no reemplaza la economía, pero puede ordenar la voluntad humana que la economía necesita.


En términos psicológicos, la fe reduce ansiedad paralizante cuando entrega sentido; fortalece resiliencia cuando permite mirar más allá del shock; mejora cooperación cuando crea comunidad; y ordena la conducta cuando vincula libertad con responsabilidad.


En términos económicos, la fe puede convertirse en capital social cuando produce confianza, cumplimiento, solidaridad, ahorro, trabajo, disciplina y vocación de largo plazo. La fe vivida de forma concreta puede ser una infraestructura invisible del desarrollo.


9. Psicología colectiva y macroeconomía: la esperanza como variable de inversión


La data de Chile muestra una sociedad que sigue tensionada, pero menos paralizada. La inseguridad cae 9,1 puntos. La angustia cae 10,6 puntos. La frustración cae 7 puntos. El miedo cae 10,7 puntos. La esperanza sube 5,7 puntos. El optimismo sube 0,9 puntos.


Esto sugiere una transición desde una psicología de defensa hacia una psicología de reconstrucción. Todavía hay inseguridad alta, desesperanza estable y solidaridad baja. Pero la mejora en esperanza abre una oportunidad: convertir ánimo social en proyectos concretos.


La economía del desarrollo necesita exactamente eso: pasar de emoción a organización. Una sociedad esperanzada sin proyectos puede frustrarse otra vez. Una sociedad con proyectos, pero sin esperanza, puede paralizarse.


El desarrollo real exige ambas cosas: alma y estructura.


10. La fe como símbolo económico


La labor ejecutiva del autor con Hexagon Group pone su fe en mapas andinos, finanzas verdes, infraestructura sostenible, alianzas público-privadas e inversión de impacto; funciona -su Diálogo Hexagonal- como representación visual de una tesis: el desarrollo actual requiere unir naturaleza, instituciones, tecnología, comunidad, capital y propósito.


La dialógica comunica algo que la data confirma: el Ande necesita esperanza estructurada. Necesita pasar de sentimientos a instrumentos. De miedo a confianza. De angustia a proyecto. De frustración a gobernanza. De inseguridad a legalidad. De optimismo a inversión.


La dialógica, bien usada, siempre ha sido una herramienta de comunicación estratégica porque humaniza una propuesta compleja.


Nos "junta" en Red como una persona, una oficina, un territorio, una metodología y una dirección.


En política económica, eso importa: las sociedades necesitan rostros, símbolos y narrativas para coordinar expectativas.


De allí se deriva el nombre de nuestra Administradora de Inversiones en Chile: "Red Santa Cruz".


El nombre es lo menos trivial que ha existido en toda la historia de la humanidad.


11. Dicho esto: ¿Lo que hace el Diálogo Hexagonal es necesario para el desarrollo?


Sí, en el sentido estructural. Es necesario porque trabaja precisamente en la zona donde suelen fallar los proyectos de desarrollo: la articulación entre actores. El desarrollo territorial exige una moda Cristiana de hacer vida: Comunidad, Empresa, Estado, Inversionistas, Tecnología, Medición, Contratos, Legitimidad y Relato Común: todos como algo categórico, convertidos voluntariamente en algo siempre sustantivo: Dialógicamente.


Esa coordinación rara vez aparece espontáneamente.


El enfoque Hexagon Group, Sierra|ANDES, ADN@+, Diálogo Hexagonal, inversión de impacto y regeneración territorial responde, entonces, a una necesidad real: crear arquitectura de confianza para que la esperanza social pueda convertirse en inversión verificable y por tanto sostenible y técnicamente sustentable ante cualquier audiencia.


Esto es necesario de hacer ex ante, durante y ex post, porque Chile, Ecuador y los Andes requieren nuevas formas de desarrollo donde naturaleza, infraestructura, finanzas y comunidad estén integradas natural y humanamente. Es necesario porque la data muestra que la esperanza está creciendo, pero todavía necesita cauce. Es necesario porque la economía clásica enseña que trabajo, tierra, capital, propiedad, confianza, distribución e instituciones deben ordenarse juntos, a escala humana.


12. ¿Es suficiente Dialogar sin hacer una Corporación?


Todavía no. Es necesario dialogar, pero debe cumplir su suficiencia trabajando en equipo, a través de una Corporación que nos una, como sociedad civil.


Corporativizar va más allá de trabajar en red. Es un paso adicional a dar de modo de crear cinco condiciones basadas en los clásicos, que nos enseñen el camino que debe seguir el Diálogo Hexagonal para volverse suficiente como contribución al desarrollo:


  1. Primero, escala. La dialógica debe pasar de negocio privado a cartera de proyectos de sociedades.


  1. Segundo, institucionalidad. La confianza debe traducirse en inversión regional: contratos, normas, vehículos financieros, auditoría y gobernanza a escala.


  1. Tercero, medición. El impacto ambiental, social y financiero debe verificarse con datos apoyados por alianzas tecnológicas globales.


  1. Cuarto, capital de largo plazo. La esperanza estructurada necesita financiamiento paciente y bien asignado, no solo latino o americano, sino británico y global, del que no es "golondrina", sino del que permanece.


  2. Quinto, permanencia en la fe. El desarrollo requiere continuidad más allá de la muerte o vida de una persona, una coyuntura, una idea o una campaña. Se requiere una corporación cuya mirada sea la que tenemos sobre la Santa Cruz en la población católica: una que hay que cargar universal y eternamente, no solo desde la masividad chilena, sino andina, americana, occidental, global, histórica.


Por eso la respuesta completa es: lo que hoy hacemos es una semilla trabajada por 30 necesarios años, que nos libera porque no tiene forma de esquivarse: tiene coherencia clásica, psicológica, espiritual y económica, y puede volverse suficiente solo si logra institucionalizarse, financiarse, medirse y escalar por series secuenciales, intergeneracionales de 40 años más, proyecto tras proyecto.


Conclusión: URKU


La data de Pulso Ciudadano muestra una sociedad chilena en la que Hexagon se ha gestado desde hace 20 años, tras una vida de 30 años en el mercado andino.


Esta vida hoy está Tokenizada y tiene medio de intercambio: URKU.


Chile todavía vive inseguridad, pero ya comienza a recuperar esperanza. Esa transición es crucial. La economía clásica ayuda a entender que el desarrollo siempre ha dependido de algo más profundo que precios: confianza moral en Smith, hábitos y creencias en Hume, propiedad y reglas en Locke, naturaleza productiva en Quesnay, distribución en Ricardo. URKU representa todo eso en un numerario no transable, pero universal en su referencia: la Tierra, como en la fisiocracia.


La fe aporta sentido. La psicología transforma ese sentido en conducta. La economía convierte esa conducta en ahorro, inversión, cooperación, productividad y desarrollo.


La tarea del autor con Hexagon Group expresa históricamente esa cadena: fe, propósito, territorio, inversión e impacto.


La tarea para los próximos 40 años consiste en convertir esperanza en arquitectura económica. Allí está la necesidad real de lo que Hexagon Group hace: transformar ánimo social en proyectos verificables, alianzas legítimas y desarrollo territorial. Necesario, sí. Suficiente, solamente cuando se vuelva sistema.

 
 
 

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