
2 Corazones
- ROBERTO SALAZAR CORDOVA

- hace 60 minutos
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¿Un equipo que juega unido, con 2 corazones latiendo, puede ser campeón?
Ecuador 2 – Arabia Saudita 1: la buena noticia fue comprobar que Ecuador tiene dos equipos para competir
Por Roberto F. Salazar-Córdova
Hoy hubo partido de la selección y partido final de la Champions de Europa.
Ecuador jugó contra Arabia Saudita uno de los amistosos más interesantes de su preparación hacia la próxima Copa del Mundo. El resultado fue una victoria por 2 a 1, con goles de Jackson Porozo y Anthony Valencia. Sin embargo, la principal noticia del encuentro no estuvo en el marcador. Estuvo en lo que el partido permitió comprobar sobre la profundidad real de la selección ecuatoriana.
Antes de comenzar el encuentro conversaba con mi suegro mientras revisábamos la alineación. Como ocurre en muchas familias donde el fútbol es tema permanente de conversación, observábamos los nombres que aparecían en la formación inicial y los que descansaban.
La observación era evidente.
Ecuador presentaba una alineación con numerosos suplentes y varios jugadores jóvenes.

La conversación tampoco giraba en torno a una eventual falta de calidad. Todo lo contrario. La inquietud era estratégica. Había que cuidar a varios titulares que vienen de temporadas extremadamente exigentes en Europa y, al mismo tiempo, había que foguear a los suplentes, darles minutos internacionales, presión competitiva y experiencia real frente a un rival de nivel.
Ese era el objetivo.
Y como todo proceso de crecimiento, implicaba riesgos:
Había que proteger a jugadores fundamentales para el proceso mundialista.
Había que probar alternativas.
Había que observar respuestas individuales.
Había que ampliar el universo competitivo de la selección.
Y había que hacerlo frente a una selección que merece respeto.
Porque Arabia Saudita está lejos de ser un rival cualquiera.
Arabia Saudita: una potencia futbolística asiática
Muchas veces en América Latina se observa el fútbol asiático con cierta distancia. Sin embargo, Arabia Saudita lleva décadas formando parte de la élite de su continente.
Ha participado en seis Copas del Mundo:
- Estados Unidos 1994
- Francia 1998
- Corea-Japón 2002
- Alemania 2006
- Rusia 2018
- Catar 2022
Su mejor actuación llegó en Estados Unidos 1994, cuando alcanzó los octavos de final.
Además, conquistó la Copa Asiática en tres ocasiones:
- 1984
- 1988
- 1996
Y alcanzó tres finales adicionales:
- 1992
- 2000
- 2007
Durante más de cuatro décadas ha estado entre las selecciones más fuertes de Asia junto con Japón, ó Corea del Sur.
Pero el dato más relevante es reciente.
Arabia Saudita ha ejecutado durante los últimos años uno de los programas de inversión deportiva más ambiciosos del mundo. La profesionalización de sus clubes, la modernización de sus centros de entrenamiento, la incorporación de tecnología aplicada al rendimiento y la atracción de figuras internacionales han elevado considerablemente el nivel de competencia.
Clubes como , , y participan hoy en una de las ligas con mayor inversión del planeta.
El país, además, organizará la Copa del Mundo de 2034.
Todo ello forma parte de una estrategia nacional de largo plazo.
La victoria sobre Argentina que cambió la percepción mundial
La demostración más conocida de este crecimiento ocurrió durante el Mundial de Catar 2022.
Arabia Saudita derrotó 2 a 1 a la selección de Argentina; esa Argentina que terminaría levantando la Copa del Mundo pocas semanas después.
Por ello, ese partido quedó registrado como una de las mayores sorpresas de la historia de los mundiales.
Sin embargo, detrás de aquella victoria existía un proceso acumulado durante años. Arabia Saudita venía mejorando infraestructura, preparación física, intensidad competitiva y calidad táctica.
Por eso el amistoso frente a Ecuador tenía valor.
No se trataba de enfrentar a una selección experimental. Se trataba de medir fuerzas frente a una potencia consolidada del fútbol asiático.
Dos estrategias distintas
Lo más interesante del encuentro es que ambos equipos llegaron con enfoques diferentes.
Arabia Saudita utilizó una formación muy cercana a su estructura principal.
Ecuador decidió administrar cargas físicas y observar alternativas.
Entre las ausencias ecuatorianas destacaban:
- Moisés Caicedo
- Willian Pacho
- Piero Hincapié
- Enner Valencia
- Gonzalo Plata
- Alan Franco
- Hernán Galíndez
Es decir, buena parte de la columna vertebral del equipo que disputó las eliminatorias sudamericanas.
El cálculo de la estructura titular
Para medir objetivamente cuánto del equipo principal estuvo efectivamente en cancha, ponderé los minutos disputados por futbolistas considerados parte habitual del bloque titular.
Los minutos de jugadores titulares ecuatorianos fueron aproximadamente:
- Pervis Estupiñán: 90 minutos
- Félix Torres: 90 minutos
- Ángelo Preciado: 45 minutos
- Kendry Páez: 26 minutos
Total:
251 minutos.
Un partido completo representa:
11 jugadores × 90 minutos = 990 minutos-equipo.
Por tanto:
251 ÷ 990 = 25,4%
Es decir, Ecuador disputó el partido con aproximadamente una cuarta parte de su estructura titular habitual.
El restante:
100% − 25,4% = 74,6% correspondió a suplentes, jugadores de rotación o futbolistas en proceso de consolidación.
Arabia Saudita, por su parte, acumuló aproximadamente 810 minutos de jugadores pertenecientes a su bloque principal.
810 ÷ 990 = 81,8%. Es decir, Arabia Saudita disputó el encuentro con más de cuatro quintas partes de su estructura titular habitual.
Comparación directa
La relación entre ambos porcentajes resulta muy ilustrativa:
81,8 ÷ 25,4 = 3,22
En otras palabras:
Arabia Saudita utilizó aproximadamente 3,2 veces más minutos de titulares habituales que Ecuador.
Por ello la victoria ecuatoriana adquiere una dimensión adicional:Ecuador obtuvo un mejor resultado utilizando una proporción mucho menor de su estructura principal.
Eficiencia ofensiva relativa
A continuación realizamos un ejercicio puramente descriptivo.
Ecuador marcó dos goles utilizando aproximadamente 25% de estructura titular.
2 ÷ 25 = 0,080
Arabia Saudita marcó un gol utilizando aproximadamente 82% de estructura titular.
1 ÷ 82 = 0,012
Al comparar ambos indicadores:
0,080 ÷ 0,012 = 6,56
La lectura es sencilla.
Ecuador fue aproximadamente 6,6 veces más eficiente en generación de goles por unidad de estructura titular utilizada.
Naturalmente, el fútbol no puede reducirse a una fórmula matemática. Los partidos se juegan en la cancha y no en una planilla de cálculo. Sin embargo, el ejercicio ayuda a visualizar una realidad que el encuentro mostró con claridad.
Ecuador consiguió más utilizando una proporción mucho menor de su estructura titular habitual.
Lo que realmente se comprobó
La principal conclusión del partido no es que los suplentes pasen a ser titulares.
Los suplentes siguen siendo suplentes.
Los titulares siguen siendo titulares.
Lo importante es otra cosa.
Los suplentes demostraron que pueden responder cuando la selección los necesita.
Ese era precisamente el objetivo del amistoso.
Jackson Porozo respondió con personalidad.
Anthony Valencia aprovechó su oportunidad y anotó.
John Yeboah aportó desequilibrio ofensivo.
Moisés Ramírez transmitió seguridad.
Jordy Alcívar, Kevin Rodríguez, Nilson Angulo y varios otros jugadores sumaron experiencia internacional valiosa.
Nadie salió debilitado.
Nadie salió expuesto.
Todos crecieron.
La noticia más importante rumbo al Mundial
Las Copas del Mundo no se juegan únicamente con once futbolistas.
Se juegan con planteles completos.
Las lesiones, suspensiones, acumulación de minutos y exigencias tácticas obligan a disponer de alternativas preparadas para competir.
Por eso las grandes selecciones suelen tener dos equipos funcionales: un equipo principal que marca el estándar y un segundo equipo capaz de sostener el rendimiento cuando llegan las rotaciones.
Eso fue exactamente lo que Ecuador puso a prueba frente a Arabia Saudita.
Los titulares fueron cuidados.
Los suplentes fueron fogueados.
Los riesgos fueron administrados correctamente.
El resultado fue positivo.
Y la conclusión más valiosa es que Ecuador confirmó algo que puede resultar decisivo en una Copa del Mundo: además de un muy buen equipo titular, dispone de un segundo grupo de jugadores capaz de competir internacionalmente cuando la selección lo necesita.
El marcador registrará Ecuador 2 – Arabia Saudita 1.
La lectura estratégica es todavía mejor.
Ecuador mostró que tiene los dos equipos que necesita para competir partido tras partido en un Mundial.




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