EE.UU. ANDINOS
- ROBERTO SALAZAR CORDOVA

- hace 49 minutos
- 17 Min. de lectura
HOY HAY NOTICIAS DE QUE MADURO ABANDONA VENEZUELA. ¿Hay razones para creerlo?
¿VAMOS Hacia la Inversión de Impacto post chavista en los EE.UU. de los Andes?

-Del frente espiritual del Padre Palmar al día después del narco-Estado-
Por: Roberto F. Salazar-Córdova (Chino Salazar de Quito) – www.adnplus.co.uk
Resumen
El punto de partida ya no es solo geopolítico ni financiero, sino espiritual.
El testimonio del Padre José de Jesús Palmar —sacerdote zuliano, inicialmente chavista, hoy exiliado y perseguido por su denuncia frontal de la narcotiranía— recuerda que, “más que entrar en una buena ruta, ya se está en el camino”: "cuando un pueblo decide seguir avanzando en verdad, aunque sea por el desierto". (Senderos de Apure, 2019).
En su estilo duro, Palmar llega a insinuar que Nicolás Maduro podría escribirle cartas al mismo ángel caído con tal de sostener su poder, subrayando que el problema ya no es solo político, sino demoníaco en clave espiritual (Palmar, 2019).
"In God We Trust" reza cada billete de US$, y este artículo se ha bautizado como EEUU ANDINOS por aquello: por dicho rezo, como forma de limpiar la inversión del dinero en los Andes y ponerla bajo la señal de la Red Santa Cruz.
Ese frente espiritual nos importa 100% en www.adnplus.co.uk porque ancla todo análisis de capital e inversión en una batalla previa: la batalla por el alma de los pueblos andinos.
Este artículo recorre la trayectoria larga que va del derrumbe del financiamiento soviético a Cuba, pasando por la alianza petrolera La Habana–Caracas, hasta el narco-Estado venezolano documentado hoy en expedientes judiciales como los del Cartel de los Soles y el caso “El Pollo” Carvajal (Spadoni, 2003; DOJ, 2020; Carvajal, 2025).
Sobre esa base, añado mi aporte: se reexpone el doble reloj analítico trabajado en el Modelo General de Políticas (MGP): un horizonte de presión de 60–90 días sobre el régimen de Nicolás Maduro y otro, más largo, de resiliencia criminal de 3–6 meses (Snyder, 2006; Felbab-Brown, 2010).
La tesis central apunta a los EEUU del Urku y eso va más allá del timing: cómo pasar de la narco-inversión que ha financiado la captura del Estado, a la inversión de impacto que puede sostener un nuevo orden económico para los EE.UU. de los Andes, entendidos como un bloque andino integrado alrededor de un liderazgo renovado capaz de hacer de Los Andes, del Urku, el reino de la vida en Santas PACES: Política, Ambiente, Cultura, Economía y Sociedad trabajando de fondo, por Dios.
Palabras clave: Padre José Palmar, narco-Estado, inversión de impacto, Venezuela, Cuba, PACES, Sierra|ANDES, URKU, Cartel de los Soles.
Índice
Introducción espiritual: ya estamos en el camino
Padre Palmar: del chavismo originario al exilio profético
Del Muro de Berlín al Período Especial: se cierra la llave soviética
De La Habana a Caracas: petróleo, subsidios y socialismo rentista
El saqueo venezolano y la tesis de los “trillones” ausentes
El narco-Estado en el expediente: Cartel de los Soles y “El Pollo” Carvajal
Doble reloj sobre Maduro: ventana de crisis y resiliencia criminal
Costos andinos: migración, seguridad y el mapa hacia los EE.UU. de los Andes
Escenarios post-drogas: continuidad, transición caótica o pacto continental
De la narco-inversión a la inversión de impacto: PACES, Sierra|ANDES y URKU
Conclusiones: inversión de impacto post chavista en los EE.UU. de los Andes
Referencias (formato APA, selección)
1. Introducción espiritual: ya estamos en el camino
Cuando el Padre José de Jesús Palmar habla de Venezuela, no lo hace solo como analista político, sino como sacerdote que ha pagado con exilio, persecución y riesgo vital su decisión de denunciar al narco-régimen (José Palmar, 2024).
Nacido en Maracaibo en 1961 y ordenado sacerdote en 1988, fue inicialmente seguidor del chavismo y se hizo conocido desde 2006 por sus críticas al cierre de RCTV (José Palmar, 2024).
En entrevistas sobre la diáspora y la crisis, Palmar sostiene que Venezuela “será grande porque siempre ha sido fuerte en la lucha”, y que este caos debe enseñar a confiar más en Dios que en caudillos; compara la salida al exilio con la marcha de Moisés al desierto “para regresar con el bastón de Dios a liberar al pueblo creyente” (Senderos de Apure, 2019).
En ese mismo tono, llega a insinuar que Maduro podría escribirle cartas al mismo ángel caído con tal de sostener su narcotiranía, subrayando el carácter espiritual del conflicto más allá de la ideología (Palmar, 2019).
Desde www.adnplus.co.uk, ese frente espiritual es clave para lo que aquí llamamos inversión de impacto post chavista en los EE.UU. de los Andes:
redefine la pregunta sobre el capital: no se trata solo de cuánto se invierte, sino en qué espíritu se invierte (Medina, 2015);
devela la naturaleza del enemigo: no es una ideología abstracta, sino la captura de la política por capitales criminales (Insight Crime, 2025);
señala el horizonte: un bloque andino donde la inversión pública de impacto sustituya a la renta ilícita como base del orden (R. F. Salazar-Córdova, 2024).
2. Padre Palmar: del chavismo originario al exilio profético
Según su biografía y diversas crónicas, Palmar fue en su momento militante chavista; la deriva autoritaria y la corrupción masiva lo llevan a romper con el régimen y convertirse en una de sus voces críticas más incómodas (José Palmar, 2024).
Los hitos de su trayectoria reciente incluyen:
participación activa en protestas contra el cierre de medios y la narcotiranía;
persecución política y salida al exilio primero a México y luego a Estados Unidos, tras el asesinato de Raúl Naranjo, el mexicano que le dio hospedaje (José Palmar, 2024);
detención migratoria y posterior concesión de asilo político en EE.UU. (José Palmar, 2024).
En entrevistas y homilías sobre la diáspora, Palmar habla de una “narcotiranía” que ha contaminado instituciones, cuarteles y parte del clero, y apela a una purificación que pasa por verdad, penitencia y reparación, tanto personal como colectiva (Senderos de Apure, 2019).
En la lógica PACES, su figura condensa:
Política: denuncia explícita del narco-Estado (Palmar, 2019);
Economía y Ambiente: crítica a la expoliación petrolera y minera del país (Medina, 2015);
Cultura y Sociedad: apelación a la memoria espiritual del pueblo venezolano (Senderos de Apure, 2019).
Una salida real para Venezuela es posible si va de la mano de Dios.
Una vez que un sacerdote que fue chavista reconoce públicamente el crimen estructural, ya no se puede volver al relato de la “revolución redentora” sin mutilar la verdad (Medina, 2015).
Lo de Venezuela y los Andes contaminados no es solo un tema ideológico, ni solo narco; es espiritual, pero antes de eso, también es económico, social, y por supuesto, financiero.
3. Del Muro de Berlín al Período Especial: se cierra la llave soviética
Entre los años sesenta y finales de los ochenta, Cuba dependió de la Unión Soviética a través de subsidios comerciales y financieros que llegaron a representar alrededor del 9 % del PIB en promedio, con máximos aún mayores en los años de máxima transferencia (Spadoni, 2003; Sovilla, 2023).
La caída del Muro de Berlín en 1989 y la disolución de la URSS en 1991 cortaron de súbito esa manguera.
El llamado “Período Especial en Tiempos de Paz” se tradujo en:
contracción del PIB en torno al 35%;
desplome de importaciones cercano al 70–75%;
racionamiento extremo y precariedad generalizada (Pastor & Zimbalist, 1995; Mesa-Lago, 2008; Galbraith, 2006).
Cuba perdió a su banquero estratégico y se vio obligada a buscar nuevas fuentes de financiamiento externo: turismo, inversión selectiva y, cada vez más, alianzas políticas y de seguridad con gobiernos afines (Sovilla, 2023).
4. De La Habana a Caracas: petróleo, subsidios y socialismo rentista
La llegada de Hugo Chávez al poder en 1999 fue impulsada por Castro (Castro-Chavismo) y ofreció a La Habana un nuevo anclaje.
El Acuerdo Integral de Cooperación Cuba–Venezuela de 2000 formalizó la génesis del "Socialismo del Siglo 21": un intercambio de petróleo por servicios (médicos, maestros, asesores de seguridad e inteligencia), ampliado luego vía ALBA y Petrocaribe a otros países (Yánez, 2005; Piccone & Trinkunas, 2014).
Entre 1999 y 2014, el boom petrolero permitió la "Diplomacia Petrolera" que le generó a Venezuela ingresos por exportaciones de crudo y derivados que distintos estudios sitúan entre 845 y 1300 billones (1300 miles de millones) de dólares (BBC News, 2016; Lander, 2016; Gallegos, 2017).
Ese flujo se transformó, a la luz del testimonio del Pollo Carvajal en estos días, en una historia de:
subsidios energéticos a políticos y regímenes aliados en los Andes y el mundo;
programas sociales internos, algunos con impactos reales;
y, en paralelo, una arquitectura de corrupción y captura de renta cada vez más compleja (Transparencia Venezuela, 2020).
La alianza La Habana–Caracas funcionó así como sustituto muy superior, en términos de poder, de la relación La Habana–Moscú: Cuba recuperó un proveedor pero ganó más: rol estratégico. Venezuela se convirtió en epicentro de un proyecto geopolítico que mezclaba socialismo retórico, rentismo petrolero y, progresivamente, narcotráfico: el viejo anhelo geopolítico de la vieja narco-guerrilla (Lander, 2016; Medina, 2015).
5. El saqueo venezolano y la tesis de los “trillones” ausentes
Pablo Medina sostiene que, desde la llegada de Chávez y a lo largo del régimen chavista-madurista, Venezuela habría sufrido salida irregular del orden de tres “trillones” de dólares (millones de millones en dinero de EEUU) en renta petrolera malversada, corrupción, deuda opaca y flujos criminales (Medina, 2015).
La cifra es discutible como dato contable, pero útil como indicador del orden de magnitud.
El saqueo tiene al menos cuatro componentes principales:
Renta petrolera malversada
subsidios opacos a aliados internos y externos;
fondos paralelos, gasto clientelar y sobreprecios (Lander, 2016; Gallegos, 2017).
Corrupción y lavado en PDVSA
esquemas de desfalco mediante empresas de maletín y créditos preferenciales;
lavado de miles de millones de dólares en plazas como Andorra y Suiza (Alba & Tamo, 2018; Armando, 2021).
Narcotráfico y oro ilegal
convergencia entre mandos militares, grupos armados colombianos y redes de tráfico de cocaína (Insight Crime, 2025);
expansión de la minería ilegal de oro con graves impactos ambientales (López Maya, 2019).
Deuda, Uranio y arbitrajes
endeudamiento opaco con China, Rusia y fondos privados;
pérdidas adicionales por litigios internacionales (Pérez Pirela, 2019).
entrega de Uranio a Irán (Medina, 2025).
Desde la perspectiva andina, lo relevante no es solo lo perdido, sino qué tipo de capital se construyó: un capital político-criminal que actúa como inversionista de control sobre buena parte de la política latinoamericana (Medina, 2015; Insight Crime, 2025).
Los indicadores de impacto de ese dinero, fuera de lo espiritual y moral, centrado en lo meramente económico sin valor: inflación, pobreza, migración, dolor, desigualdad, envidia, drogadicción, violencia y muerte.
6. El narco-Estado en el expediente: Cartel de los Soles y “El Pollo” Carvajal
La noción de narco-Estado deja de ser un problema cuando se pasa del debate social y se entra en lo penal y militar.
Dos hitos son centrales en este desate gordiano:
Acusación del Departamento de Justicia de EE.UU. (2020)
El Departamento de Justicia acusó a Nicolás Maduro y a otros altos cargos de integrar el Cartel de los Soles, utilizando la infraestructura estatal para enviar toneladas de cocaína a Estados Unidos en coordinación con las FARC (DOJ, 2020; Cártel de los Soles, 2025).
Extradición y confesión de Hugo “El Pollo” Carvajal (2025)
El ex jefe de inteligencia militar chavista, Carvajal fue extraditado desde España y, en junio de 2025, se declaró culpable de conspirar para importar cocaína y apoyar a las FARC ante la Corte del Distrito Sur de Nueva York (Carvajal, 2025).
Informes sobre PDVSA y redes financieras asociadas muestran además cómo se lavaron miles de millones de dólares mediante bancos en Andorra y otras jurisdicciones (Alba & Tamo, 2018; Armando, 2021; Transparencia Venezuela, 2020).
Testimonios de exjueces y exmilitares, como Luis Velásquez Alvaray, refuerzan la denuncia de redes de corrupción judicial y vínculos estructurales entre altos mandos, narcotráfico y crimen organizado (Velásquez Alvaray, 2025).
Desde el anti-PACES a resolver, esto implica rearmar:
Política: un Estado que se convirtió en sujeto activo de crimen organizado (DOJ, 2020);
Economía: cocaína y oro ilegal que se institucionalizaron como fuentes de financiamiento (Insight Crime, 2025);
Sociedad y Cultura: redes donde ya no se compre lealtad con renta ilícita y miedo (Medina, 2015);
Ambiente: una naturaleza rica: el “bastón de Dios” del que habla Palmar, que deje de apuntar hacia una estructura de muerte y donde los recursos naturales andinos se han puesto como botín del poder al servicio del mal (Senderos de Apure, 2019).
7. Dos relojes sobre Maduro: ventana de crisis y resiliencia criminal
En trabajos previos sobre la caída de Maduro usando mi Modelo General de Políticas basado en los trabajos pioneros del MIT (Persson y Tabellini, 2000) he planteado lo que hoy se abre como horquilla hacia dos relojes complementarios, a partir de señales públicas:
7.1. Reloj corto: 60–90 días
Referencia política - mediática: declaraciones de Donald Trump y otros actores que instalaron la idea de una ventana de 90 días a partir del 17 de agosto para acciones decisivas contra el narco-régimen (Trump, 2024).
Anclaje institucional: audiencias y debates en el Congreso de EE.UU. alrededor del 4 de octubre, donde se habló de una franja de 60–90 días de máxima presión mediante sanciones y posibles operaciones limitadas (U.S. Congress, 2024).
En ese marco, las simulaciones iniciales situaban la probabilidad condicional de caída o transformación profunda del régimen, para estas fechas, en alrededor de 0,74 (estimación original, al inicio del período de mi proyección). Dicha expectativa racional la ajusté luego hacia valores superiores a 0,9 a medida que se integraban nuevas variables de presión (R. F. Salazar-Córdova, 2024).
HOY HAY NOTICIAS DE QUE MADURO ABANDONA VENEZUELA. ¿Hay razones para creerlo?
Hoy, conforme al Modelo General de Políticas estamos en días decisivos: sobre 95 a 99 por ciento de expectativa de caída de Maduro tras los 90 días corridos desde mediados y fines de agosto hasta mediados y fines de noviembre.
Sin embargo, lo que está en juego es algo así como una espinilla profunda: muy profunda: muy infectada, quizá hasta conectada con un sistema superior; una especie de cáncer que requiere no sólo dieta, reviente, o radio terapia, sino quimio-terapia.
¿Hoy empieza aquello? ¿Hoy comienza un segundo reloj?
7.2. Reloj largo: ¿resiliencia criminal de 3–6 meses adicionales?
La literatura sobre regímenes criminalizados muestra que:
control del aparato represivo;
acceso a rentas ilícitas de alta rentabilidad;
apoyo de servicios de inteligencia aliados (Cuba, redes rusas, otros)
otorgan a estos regímenes una resiliencia superior a la de autocracias “clásicas” (Snyder, 2006; Felbab-Brown, 2010).
Un segundo modelo se hace necesario si la corrupción no es solo humana y si pudiera alcanzar hasta a círculos en los propios EEUU.
Si es así: la quimio-terapia política es la oración. Profunda, diaria, en comunidad, por la paz.
Al entrar ya en lo espiritual, es necesario ir más allá de la matemática que nos lleva siempre a Dios, y orarle, para que redistribuya así la probabilidad y nos devuelva esperanza matemática para el triunfo del amor que no mata ni roba ni miente.
Para saber con quién caminas es bueno saber con quién oras, y no solo eso: por sus obras los conoceréis.
Allí está la clave de la democracia. La gente vota por el bueno que hace obras buenas. El votante mediano es "buenista" y por eso, el voto cristiano es el Ganador de Condorcet siempre y en todo lugar en Occidente.
Ese reloj es el que ha empezado. Estamos en manos de Dios ya, en plena guerra abierta desde hoy, al estar entrando ya los ataques terrestres.
Esa es otra campaña.
Matemáticamente, para que militarmente el "bien ser" imponga, se requiere empezar en una campana de 3–6 meses.
La anterior ya pasó: Check. Maduro está listo; ¿es un "Deadman Walking"?.
Los 3 a 6 meses son otro modelo, uno en el que estamos incorporando los últimos estertores del régimen que se derrumba en toda la cordillera y sus valles hacia el Pacífico y el Atlántico y allende los mares.
Veamos los vectores adicionales para estos 3 meses (ojo, adicionales) en el modelo:
resultados electorales en el Cono Sur (Chile, Argentina) (R. F. Salazar-Córdova, 2025);
decisiones políticas post-judiciales en Brasil sobre el bolsonarismo (STF, 2025);
la evolución de la guerra en Ucrania y el rol de Rusia (Mearsheimer, 2023);
el temor personal que pueda sostener Cuba, ahora que se pasa ya hacia allá, ahora que se tienen confesiones de los jerarcas del régimen tras casos como el de Carvajal (Carvajal, 2025).
En ambos relojes, el sentido es el mismo: la inestabilidad del narco-Estado es total; la incertidumbre está ya en otro modelo: en el que no se estima el quién y cuándo, sino el cómo y el cuándo de la ruptura final (R. F. Salazar-Córdova, 2025).
El dueño de los parámetros es Dios.
Maduro, en cambio, está en manos de Trump y quizá, del Papa peruano: andino.
8. Costos andinos: migración, seguridad y el mapa hacia los EE.UU. de los Andes
Nadie en los Andes quiere seguir pagando la factura:
más de 7,7 millones de venezolanos han abandonado su país, con Colombia, Perú, Ecuador y Chile como principales destinos (ACNUR & OIM, 2024; R4V, 2025);
los sistemas de salud, educación y mercados laborales andinos enfrentaron presiones inesperadas y están colapsados (CEPAL, 2023);
grupos como el Tren de Aragua se expandieron regionalmente, elevando la realidad de inseguridad, misma que es el tema central de todas las campañas en toda la cordillera (Insight Crime, 2025).
Todo lo ocurrido va llegando a su fin porque el Ganador de Condorcet ya está harto; sin embargo, el proceso tiene agonía lenta en el tablero geopolítico:
Brasil se ha apurado a procesar a Bolsonaro por el asalto del 8 de enero de 2023, que tensó el rol de sus Fuerzas Armadas (STF, 2025) en lo continental;
Chile entró en una fase final del octubrismo chavista y madurista fracasado, en el que el desenlace presidencial ya no va a alterar el equilibrio militar y diplomático, pues Chile pisa fuerte en el Cono Sur y va en contra, de frente, al eje Caracas–La Habana–Managua (R. F. Salazar-Córdova, 2025);
Cuba y Nicaragua observan cada movimiento pensando en su propia supervivencia (Mesa-Lago, 2008; Álvarez et al., 2019).
Los EEUU andinos van tomando forma.
Desde la lógica de los EE.UU. de los Andes, la cuestión estratégica es:
¿Cuándo se integrará el bloque andino que renace alrededor de un eje de inversión de impacto y Estado de Derecho, y ya no alrededor de un eje socialista, comunista, social-demócrata y de temor, tolerancia y reverencia al narco-Estado y captura criminal de la política?
La respuesta depende de cómo se llene el espacio que deje la renta ilícita cuando empiece a replegarse (R. F. Salazar-Córdova, 2024).
Nos puede tomar 1 a 40 años librarnos de la casta política y empresarial que se ha enfermado hace 1, 5, 10, 20, ó 40 años. La juventud tiene la palabra.
Escribimos para los jóvenes que vivirán más de 40 años y habitarán el Urku como sus dueños.
9. Escenarios post-drogas: continuidad, transición caótica o pacto continental
Sobre esa base, pueden trazarse tres grandes escenarios para el “día, año, década ó generación del después”:
Continuidad adaptada con mirada joven
caen algunas figuras, se reacomoda el régimen, se negocian alivios parciales de sanciones;
la estructura narco-rentista se mantiene aparte (Insight Crime, 2025);
la inversión de impacto queda conformada como mainstrean ya no solo apuesta a proyectos aislados.
Transición caótica desde la mirada vieja
ruptura abrupta, fractura del aparato estatal, auge de señores de la guerra;
fragmentación del capital criminal, con tolerancia a la violencia (Felbab-Brown, 2010);
oportunidades puntuales para inversión de impacto en reconstrucción, pero con altísima volatilidad.
Pacto inter-generacional post-drogas
reconocimiento explícito del fracaso del modelo de “guerra contra las drogas” centrado solo en represión (Álvarez et al., 2019);
acuerdos regionales para reducir gradualmente las rentas extraordinarias del negocio;
justicia transicional para ciertos actores, con incentivos a usar la tecnología y los datos como base de valor para limpiar capitales (Snyder, 2006);
plan masivo de inversión de impacto en territorios afectados, mediante bonos de valor, redes temáticas, fondos blended y vehículos de capital paciente heredables (GIIN, 2020).
Solo en el tercer escenario la idea de los EE.UU. de los Andes como bloque de impacto cobra sentido pleno: un espacio donde el capital deja de ser rehén de la coca y el oro ilegal, y pasa a anclarse en temas de vida infinita, natural: carbono, agua, biodiversidad, infraestructura social y productividad sostenible (R. F. Salazar-Córdova, 2024).
10. De la narco-inversión a la inversión de impacto: PACES, Sierra|ANDES y URKU
El sistema PACES —Política, Ambiente, Cultura, Economía y Sociedad— propone una transición ordenada Con pacto intergeneracional:
Política
recuperar el Estado como garante de legalidad, no como brazo operativo de carteles (DOJ, 2020);
fortalecer independencia judicial y sistemas de control, aprendiendo de denuncias sobre corrupción en la justicia venezolana (Velásquez Alvaray, 2025).
Ambiente
convertir restauración ecológica y carbono activo en activos clave de largo plazo (Galbraith, 2006; Sierra|ANDES Team, 2024);
evitar que la minería ilegal sea sustituida por “licencias extractivas verdes” sin cambio real de lógica (López Maya, 2019).
Cultura
rescatar narrativas espirituales y éticas como las de Palmar, que hablan de desierto, bastón de Dios y lucha contra el demonio de la narcotiranía (Senderos de Apure, 2019);
reconstruir la autoestima colectiva frente a décadas de humillación política (Medina, 2015).
Economía
diseñar productos de inversión de impacto que compitan, en rentabilidad ajustada por riesgo, con alternativas ilícitas (GIIN, 2020);
anclar esos instrumentos en proyectos concretos: carbono, agua, biodiversidad, reconversión ganadera, infraestructura social (Sierra|ANDES Team, 2024).
Sociedad
priorizar protección de infancia y juventud frente a la cooptación narco (ACNUR & OIM, 2024);
articular empresas, familias, Estado, comunidades, ONGs, academia, medios y actores globales en un hexágono de inversión pública de impacto (R. F. Salazar-Córdova, 2024).
Experiencias como el Proyecto Sierra|ANDES y los tokens URKU apuntan justamente a eso: tokenizar primero el tejido social (token social) y luego el carbono, de modo que el valor no provenga solo del capital natural, sino del capital relacional, comunitario y espiritual (Salazar-Córdova, 2023).
La Red Santa Cruz de Inversores de Impacto busca, a su vez, tejer un puente entre capital global y territorios andinos, bajo el lema “servir mejor para ser más”, como pacto entre economía virja y nueva, en contraste frontal con la lógica de dominación del narco-Estado (Red Santa Cruz, 2019).
11. Conclusiones: inversión de impacto post chavista en los EE.UU. de los Andes
La historia que va del Muro de Berlín al exilio del Padre Palmar muestra una continuidad incómoda:
la Cuba que perdió a Moscú se enganchó a la renta petrolera venezolana (Spadoni, 2003; Mesa-Lago, 2008);
la Venezuela rica en petróleo se convirtió en plataforma financiera y logística de un proyecto político-criminal regional (Lander, 2016; Gallegos, 2017);
esa convergencia produjo un narco-Estado cuya existencia ya no es viable, sino que se ha convertido en expediente judicial (DOJ, 2020; Carvajal, 2025).
Lo que se juega ahora no es solo el cuándo de la caída de Maduro, sino el qué lo reemplazará:
el ciclo de renta post-extractiva, con nuevos nombres;
una fragmentación espiritual que enrumbe la caótica situación de depender de poderes armados;
y un esfuerzo deliberado por construir un orden post-drogas basado en inversión de impacto (ADN@+, 2016, Red Santa Cruz, 2019, Álvarez et al., 2019; GIIN, 2020).
Desde la perspectiva de los EE.UU. de los Andes, la opción verdaderamente estratégica es la transición conjunta entre líneas, en "scrum" de primera a línea tercera: un pacto andino y continental donde:
el capital se mida por su contribución a PACES;
las rutas de la coca sean sustituidas por rutas de carbono, agua, biodiversidad y educación;
y el frente espiritual —del que Palmar es un signo, entre otros— recuerde que no se trata solo de “entrar en una buena ruta”, sino de permanecer en el camino correcto aunque el desierto sea largo (Senderos de Apure, 2019).
La tarea de quienes trabajamos en inversión de impacto no es solo modelar probabilidades de caída de un régimen, sino preparar instrumentos, alianzas y territorios para que, cuando el narco-Estado se rompa por donde hoy ya se ha agrietado, el vacío no lo llenen otros criminales, sino una arquitectura de paz e impacto (R. F. Salazar-Córdova, 2024).
Eso es, en el fondo, lo que significa hablar de inversión de impacto post chavista en los EE.UU. de los Andes.
12. Referencias (formato APA, selección)
ACNUR, & OIM. (2024). Plataforma R4V: Refugiados y migrantes de Venezuela.
Alba, M., & Tamo, J. (2018). La trama andorrana de PDVSA. El País.
Álvarez, A., et al. (2019). Drogas, política y alternativas en América Latina. CLACSO.
Armando.info. (2021). Los papeles de la corrupción en PDVSA.
BBC News. (2016). ¿Cuánto dinero entró a Venezuela por petróleo durante la era Chávez?
Carvajal, H. A. (2025). Declaración de culpabilidad en United States v. Carvajal Barrios. U.S. District Court, SDNY.
Cártel de los Soles. (2025). En Wikipedia, la enciclopedia libre.
CEPAL. (2023). Panorama social de América Latina 2023.
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Felbab-Brown, V. (2010). Shooting Up: Counterinsurgency and the War on Drugs. Brookings Institution Press.
Galbraith, J. K. (2006). The Economic Crisis in Cuba. The Levy Economics Institute.
Gallegos, R. (2017). Crude Nation: How Oil Riches Ruined Venezuela. Potomac Books.
GIIN. (2020). Annual Impact Investor Survey. Global Impact Investing Network.
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José Palmar. (2024). En Wikipedia, la enciclopedia libre.
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Mearsheimer, J. (2023). The Geopolitics of the Ukraine War. Foreign Affairs.
Medina, P. (2015). Cara e’ crimen. [Edición independiente].
Mesa-Lago, C. (2008). La economía cubana en la era post-soviética. Colibrí.
Pastor, M., & Zimbalist, A. (1995). La economía cubana en la transición post-soviética. World Development.
Piccone, T., & Trinkunas, H. (2014). The Cuba–Venezuela Alliance: The Beginning of the End? Brookings.
R4V. (2025). Refugees and Migrants from Venezuela – Platform Data.
Red Santa Cruz. (2019). Manifiesto fundacional de la Red Santa Cruz de Inversores de Impacto.
Salazar-Córdova, R. F. (2023). Zona URKU: El nuevo sudoeste americano… en los Andes. ADN@+.
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Snyder, R. (2006). Does Lootable Wealth Breed Disorder? Comparative Political Studies, 39(8), 943–968.
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Spadoni, P. (2003). Cuba’s Economic Reform: Subsidies and Dependency.
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Velásquez Alvaray, L. (2025). Entradas varias sobre corrupción judicial en Venezuela. La Protesta Militar.
Yánez, C. (2005). Cooperación Cuba–Venezuela: petróleo por servicios. FLACSO.
(Las referencias periodísticas y de blogs se incluyen como guía; para uso académico se recomienda contrastarlas con fuentes primarias y bases de datos especializadas.)










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