
PAZ: Estrella Guiadora
- ROBERTO SALAZAR CORDOVA

- 24 dic 2025
- 4 Min. de lectura
En esta Navidad pedimos una estrella de paz.
Que nos guíe con su luz para encontrar al Niño Dios que necesitamos seguir, y para aprender a vivir con alegría del bien compartido.
Los tiempos que se abren en 2026 serán de uso intenso de la fuerza para reordenar las sociedades.
Que esa estrella nos mantenga orientados.
Que nos guíe en los Andes.

Estrella Guiadora
En esta Navidad, quiero saludar a las familias que se reúnen y a los amigos que vuelven a mirarse a los ojos; que tengamos y pidamos una estrella de paz.
Una luz serena que ordene el corazón andino y la razón americana. No para evadir la realidad, sino para atravesarla con sentido trascendente.
La paz como método eterno.
La paz como saludo diario.
La paz que se quede y esté con nosotros como constante interna del 2026.
Los datos del tiempo que viene son conocidos y nos requieren intelectual y moralmente sobrios: maduros, transformados, convertidos en "estrellas".
América Latina entra a 2026 con crecimiento bajo; uno que nosotros podemos aumentar en un trabajo de amor propio, juntándonos más para duplicar esfuerzos y servir mejor a quienes nos requieren y consultan sobre cómo pasar a doblar resultados.
Podemos crecer: pasar a cuatro desde el hoy amodorrado dos por ciento, después de años de volatilidad.
UNA NAVIDAD DE PAZ 2025 Y UN 2026 DE LUZ
Cuando la economía avanza poco, la ansiedad social avanza rápido y la propaganda política prospera con "ofertones" de los que hay que pasar de largo pues a la larga solo nos harían marchar sobre el propio terreno.
Para avanzar necesitamos tener mira en el crecimiento propio como una estrella: con referencia común eso sí, macro, que nos ayude a brillar e iluminar a nuestros amados.
Somos micro-fundamento. Somos los hoyitos de una malla oscura, que hacemos como agujas, de modo que se pueda filtrar la claridad en medio del manto de oscuridad.
Somos hormigas que trabajamos desde lo micro de una individualidad conectada con antenas puestas en la divinidad: el hogar, el trabajo, el barrio, la memoria eterna.
La verdad nos hará libres; la fe moverá montañas, y el amor al próximo que se nos cruce será ley integradora de todo, en medio del ruido derivado de la guerra.
La calma de la paz gobernará si superamos intelectualmente el borreguismo que nos trata de seducie socialmente.
La frente en alto nos permitirá quedarnos junto a quienes son buenos para elegir, para invertir, creando causa común suficiente para pasar bien nuestro limitado tiempo en la tierra.
Elegir paz es grato; es aumentar nuestra eficiencia y humanidad.
En los Andes, la paz también es economía.
Donde hay paz, bajan los costos invisibles que pagan las familias para combatir el miedo, la desconfianza, y todas las distracciones que procuran la interrupción del trabajo cotidiano.
¿Cómo seguiremos siendo red creadora de paz y cooperación? ... Volviendo a nuestra raíz identitaria: el nunca dejar de hacer posible el orgullo de pertenencia a una cordillera donde seamos reconocibles para los cercanos, en red de redes, en y por nosotros, creando el ADN@+ de capital social que rinde.
"La Libertad Avanza"
La evidencia es clara: donde la administración pública hace su trabajo de ordenar las cosas, y las familias y empresas se suman a la libertad que avanza, hay menos violencia.
Hoy ya vemos resultados en los Andes, se reduce el riesgo región, y dicha mayor certidumbre permite confiar, invertir tiempo y dinero, poner todos nuestros sentidos y avocar todos los recursos para avanzar con proyectos entre países, que nos alegran territorialmente, y nos dan esperanza cohesionadora en el largo plazo.
La paz, así, se multiplica exponencialmente y más que hexagonalmente.
Creceremos sostenible e infinitamente.
Sabemos que 2026 traerá momentos de uso intenso de la fuerza para reordenar nuestra sociedad andina. Conflictuarse es la tentación de los ciclos tensos.
Justamente allí la estrella importa más.
Crezcamos hacia el infinito, no material, sino espiritualmente:
No sigamos el grito, sino la luz.
No ayudemos a confundir poder con verdad.
No cambiemos, como Red Santa Cruz, la fraternidad por consignas.
Hagamos las P.A.C.E.S.: Política, Ambiente, Cultura, Economía y Sociedad.
En casa, entre amigos, y en la Red Santa Cruz, nuestro ADN@+, SIEMPRE POSITIVO, nos une y nos junta para sostener, en Red, el hacer las paces como regla práctica para santificar la fiesta de la vida:
escuchando antes de responder,
verificando antes de compartir,
cuidando el vínculo como activo común.
La racionalidad de este deseo es simple y profunda:
La paz reduce fricción.
La paz mejora decisiones.
Es nuestra estrella.
Frente a la Burbuja: La paz como guía y el Diálogo como método protegen a los más cercanos nuestros y hacen posible un entorno confiable donde podremos servir mejor para ser más.
En un mundo que empuja a la reacción, elegir paz es liderazgo silencioso.
Que durante todo 2026 podamos saludarnos así, sin estridencia y con firmeza: "la paz esté con nosotros".
Que la paz sea la estrella que nos guíe en los Andes. Que quedemos fusionados todos con ella.
FELIZ NAVIDAD 2025 Y ADELANTE SIEMPRE EN ESTE 2026.
Roberto F. Salazar-Córdova










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